Sasha Hostyn, conocida en el mundo de los e-Sports como Scarlett, es uno de los casos más singulares en la historia de los deportes electrónicos. Una jugadora canadiense de StarCraft II que viajó a Corea del Sur —el epicentro de la excelencia en el juego— y ganó torneos de élite derrotando a los mejores jugadores del mundo. Una historia que combina talento extraordinario, determinación y la ruptura de barreras que nadie había cruzado antes.
La raza Zerg y el estilo de Scarlett
StarCraft II se juega con tres razas distintas con estilos de juego completamente diferentes: Terran, Protoss y Zerg. Scarlett eligió la raza Zerg, que se caracteriza por una gestión de recursos rápida, unidades baratas y una capacidad de producción masiva que requiere multitasking extremo. La Zerg demanda del jugador una velocidad de ejecución y una gestión simultánea de múltiples frentes que la hace especialmente exigente.
El estilo de Scarlett con la Zerg es reconocido por su creatividad táctica: utiliza estrategias que sus rivales no anticipan, construye órdenes (build orders) únicos y adapta su juego con una flexibilidad que los jugadores coreanos más predecibles no siempre pueden contrarrestar.
El camino hacia la élite: de Canadá a los servidores coreanos
Scarlett comenzó a jugar StarCraft II cuando Blizzard lanzó el juego en 2010. Su progresión en los servidores norteamericanos fue rápida: en poco tiempo era la jugadora top de Norteamérica y empezó a participar en torneos internacionales.
La gran diferencia entre un jugador de StarCraft occidentale y uno coreano de élite es el nivel del entorno de competición. Los jugadores coreanos entrenan en gaming houses, juegan cientos de partidas al día contra rivales de máximo nivel y están inmersos en una cultura donde StarCraft es un deporte tomado con una seriedad sin equivalente en ninguna otra región del mundo.
Scarlett decidió enfrentar ese desafío directamente: se mudó a Corea del Sur para entrenarse en las condiciones más exigentes del mundo. El nivel de comprensión del juego que desarrolló en esos años es lo que le permitió competir con los mejores jugadores coreanos de tú a tú.
IEM PyeongChang 2018: la victoria histórica
El 9 de febrero de 2018, durante los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang, se celebró el IEM PyeongChang de StarCraft II. El torneo, celebrado en Corea del Sur y con una lista de participantes que incluía a varios de los mejores jugadores coreanos del momento, era uno de los más exigentes a los que Scarlett se había enfrentado.
Scarlett ganó el torneo. Derrotó a jugadores coreanos de primera línea en un torneo celebrado en Corea, en el juego en que Corea define el estándar mundial. Fue la primera vez que una mujer ganaba un torneo Premier de StarCraft II en la historia del juego, y la reacción de la comunidad fue de asombro y celebración masiva.
La victoria de Scarlett en PyeongChang resonó más allá de la comunidad de StarCraft: fue cubierta por medios de comunicación generalistas en Canadá y en varios países, y se convirtió en un símbolo del potencial de las jugadoras de e-Sports en un sector históricamente dominado por hombres.
El legado de Scarlett
El impacto de Scarlett en los e-Sports va más allá de sus resultados. Como mujer en la élite de un e-Sport competitivo que en la mayoría de títulos tiene escasa presencia femenina, su existencia y sus victorias son un argumento concreto contra la idea de que las mujeres no pueden competir al máximo nivel en los videojuegos.
Scarlett también ha sido abierta sobre su identidad de género (es mujer trans) en una industria que históricamente ha tenido dificultades con la inclusión. Su presencia en el panorama competitivo es, en ese sentido, un hito de representación que va más allá del deporte.