El 17 de octubre de 2021, en el estadio Arena Națională de Bucarest (Rumanía), un equipo de cinco jóvenes jugadores rusos y de Europa del Este levantó el trofeo de The International 10 de Dota 2. Team Spirit, un equipo que nadie esperaba en las primeras posiciones, acababa de ganar 18,2 millones de dólares como parte del mayor prize pool en la historia de los e-Sports: 40.018.195 dólares.
La acumulación del bote: el Battle Pass en marcha
El proceso de acumulación del prize pool comenzó meses antes del torneo. Valve lanzó el Battle Pass de Dota 2 en mayo de 2021 con la promesa de que el 25% de cada compra iría al prize pool de The International. Los fanáticos de Dota 2 compraron el pase en masa y, semana a semana, siguieron el contador del prize pool con la misma expectación con que se sigue un marcador deportivo.
Los hitos del contador se celebraban en la comunidad: el millón, los cinco millones, los diez millones, los veinte… En cada marca, Valve desbloqueaba contenido adicional en el Battle Pass, creando un bucle de retroalimentación que animaba a más jugadores a comprar y contribuir. La comunidad observaba cómo el bote superaba todos los récords históricos del propio TI.
El impacto en la percepción de los e-Sports
Un prize pool de 40 millones de dólares para un torneo de videojuegos generó cobertura en medios de todo tipo, incluidos los no especializados en tecnología o deportes. La cifra era tan extraordinaria que resultaba imposible ignorarla.
Para la industria de los e-Sports, el TI10 fue un argumento contundente contra quienes seguían minimizando la relevancia económica del sector. Si una comunidad de aficionados a un videojuego podía reunir voluntariamente 38 millones de dólares para financiar un torneo, la masa crítica de los e-Sports era innegable.
Team Spirit: los campeones improbables
El elemento más dramático del TI10 fue quién ganó. Team Spirit era un equipo joven y sin grandes resultados previos en los torneos más importantes. Ningún analista los mencionaba como favoritos. Tenían un jugador de 18 años, Yatoro (Ilya Mulyarchuk), que muchos consideraban demasiado joven para el nivel del TI.
En el torneo, Team Spirit jugó con una confianza y una creatividad que desconcertó a todos sus rivales. Superaron en el lower bracket (habiendo perdido en el upper) a equipos de favoritos y llegaron a la gran final, donde derrotaron a PSG.LGD, el equipo chino que muchos daban como el más probable ganador.
La celebración de Team Spirit en el escenario fue una imagen de alegría pura: cinco chicos que habían ganado el torneo más grande del mundo con el mayor prize pool de la historia.
El récord que (quizás) nunca se supere
Desde TI10, el modelo económico del TI ha cambiado radicalmente. Valve eliminó el Battle Pass en 2023 y el prize pool cayó drásticamente. Sin la mecánica de crowdfunding, es difícil imaginar cómo podría volver a alcanzarse un prize pool de 40 millones de dólares en un torneo de e-Sports.
El récord del TI10 puede, por tanto, permanecer durante muchos años como el pico absoluto de los premios en los deportes electrónicos. Un artefacto único de un momento específico en que la mecánica, la comunidad y la voluntad de Valve se alinearon para crear algo que nadie había visto antes ni es probable que se vea de nuevo en exactamente la misma forma.