El tocado es la unidad básica de puntuación en esgrima. Cada vez que la punta (o el filo en el caso del sable) de un arma contacta con el rival en una zona válida de forma reglamentaria, se produce un tocado que suma un punto al marcador. La esgrima moderna usa un sofisticado sistema electrónico para registrar estos tocados con precisión milimétrica.
El sistema eléctrico
La esgrima introdujo el sistema eléctrico de registro de tocados en los años 50, lo que revolucionó el deporte al eliminar buena parte de la subjetividad del arbitraje. El sistema funciona de la siguiente manera:
El arma lleva un circuito eléctrico que pasa por la hoja hasta la punta (o el filo en el sable). El peto conductor que lleva el tirador en el torso (en florete y sable) tiene propiedades conductoras. Cuando la punta del arma presiona contra el peto con la fuerza mínima reglamentaria, el circuito se cierra y envía una señal eléctrica a la caja de puntuación a través del cable que conecta el arma al sistema (el carrete o bobine).
La caja de puntuación muestra el resultado con lámparas de colores en tiempo real, con una precisión de milisegundos.
Las lámparas y su significado
El significado de las lámparas varía según la modalidad:
Florete
- Lámpara roja o verde (color del tirador): tocado en zona válida (el tronco). Puede sumar punto si el árbitro lo confirma.
- Lámpara blanca: tocado en zona no válida (brazo, pierna, cabeza). No puntúa, pero detiene la acción. Si hay una blanca y una de color simultáneamente, el árbitro debe determinar cuál precedió a cuál.
Espada
- Lámpara roja o verde: tocado válido. Siempre puntúa (todo el cuerpo es zona válida). Si se iluminan las dos a la vez, es doble tocado y ambos suman.
- No hay lámparas blancas en espada porque no existe zona no válida.
Sable
- Lámpara roja o verde: tocado en zona válida (por encima de la cintura). El peto conductor cubre la parte superior del cuerpo.
- Lámpara blanca: tocado en zona no válida (piernas). No puntúa.
El papel del árbitro tras el tocado
El sistema eléctrico registra el tocado, pero el árbitro tiene la última palabra. Después de que se iluminen las lámparas, el árbitro:
- Analiza la acción para determinar si el tocado es reglamentariamente válido.
- En florete y sable, determina quién tenía prioridad si ambas lámparas se han iluminado.
- Puede anular el punto si hubo una infracción previa (corps à corps, salida de piste, etc.).
- Anuncia su decisión en voz alta, indicando si hay punto, para quién, o si no puntúa nadie.
La precisión del sistema
El sistema eléctrico puede detectar diferencias de apenas 25 milisegundos entre dos tocados. Si los dos se producen dentro de ese margen, se considera simultáneo. En espada, esto da doble punto; en florete y sable, el árbitro debe determinar la prioridad.