La pista de esgrima, conocida como piste (en francés) o planche, es el espacio donde se desarrollan los combates. Su forma alargada y estrecha no es casual: define el tipo de movimiento que es posible en esgrima y tiene importantes consecuencias reglamentarias.
Dimensiones y estructura
La piste tiene las siguientes medidas reglamentarias:
- Longitud: 14 metros
- Anchura: entre 1,5 y 2 metros
La piste está marcada con varias líneas fundamentales:
Línea central: divide la piste exactamente por la mitad. El combate comienza con ambos tiradores a cada lado de esta línea.
Líneas de guardia: situadas a 2 metros del centro hacia cada extremo. Al inicio de cada asalto y después de cada tocado, los tiradores se colocan en estas líneas.
Líneas de advertencia: situadas a 2 metros de cada línea de fondo. Cuando un tirador cruza su línea de advertencia moviéndose hacia atrás, sabe que le queda poco espacio para retroceder. A menudo se llaman “líneas de peligro” porque al alcanzarlas el tirador sabe que debe reaccionar.
Líneas de fondo: los extremos de la piste. Si un tirador las cruza (siendo empujado hacia atrás), hay consecuencias reglamentarias.
Materiales de la piste
En competiciones de élite, la piste es conductora (metálica o recubierta de metal) para aislar eléctricamente los tocados que se producen en el suelo o en la piste misma, diferenciándolos de los tocados en el rival. En el sable y el florete, si la punta del arma toca la piste conductora, el circuito se cierra pero la caja registradora lo ignora porque sabe que no es el rival.
Qué ocurre cuando se sale de la pista
Salida lateral: si un tirador sale por un costado de la piste con uno o ambos pies, el árbitro detiene inmediatamente el combate. Las consecuencias dependen del reglamento de cada competición, pero habitualmente:
- Si no había tocado en curso: se reanuda desde las posiciones de guardia.
- Si había un tocado en el momento de la salida: el tocado puede concederse o anularse según el criterio del árbitro.
- Las salidas laterales repetidas pueden suponer tarjeta y pérdida de punto.
Retroceso hasta la línea de fondo: cuando un tirador es llevado hasta el fondo de la piste retrocediendo, no pierde el combate, pero sí terreno. El árbitro para la acción y recoloca a los tiradores de forma que el tirador retrocedido está a 1 metro de su línea de fondo y el rival a la distancia correspondiente.
Táctica territorial
El control del terreno es un elemento táctico crucial en esgrima. Empujar al rival hacia su línea de fondo le limita el espacio para retroceder y le obliga a tomar decisiones defensivas arriesgadas. Los mejores tiradores saben cómo usar la presión territorial para forzar errores: el rival, sin espacio para seguir retrocediendo, muchas veces se ve obligado a parar y contraatacar en condiciones desfavorables.