El esquí freestyle implica alturas, velocidades y movimientos aéreos que llevan asociado un riesgo de caída mayor que el esquí convencional. Una caída bien gestionada puede ser simplemente un momento de diversión; una caída mal gestionada puede acabar en lesión grave. Las protecciones y la técnica de caída son parte fundamental del entrenamiento desde el primer día.
Protecciones obligatorias
El equipamiento de protección básico para esquí freestyle incluye:
- Casco: el más importante. Debe ser específico para esquí freestyle (o al menos para nieve), con buena ventilación y ajuste firme.
- Protector de espalda: imprescindible en halfpipe y kickers. Protege la columna en aterrizajes traseros y en caídas planas.
- Protectores de muñeca: muy recomendables especialmente en el snowpark, donde las caídas hacia adelante sobre las manos son frecuentes.
- Rodilleras: protegen los ligamentos en torsiones y caídas laterales.
- En los profesionales: los airbags de espalda integrados en los chalecos son habituales en competición de alto nivel.
Cómo rodar al caer en halfpipe y kickers
La regla de oro en las caídas desde altura es no extender los brazos para frenar el impacto. Los brazos extendidos concentran toda la energía en las muñecas y los codos, que son articulaciones muy vulnerables. La técnica correcta es doblar los brazos hacia el pecho y dejar que el hombro y la espalda sean los primeros en contactar. Desde ese primer contacto, el cuerpo rueda de forma natural distribuyendo el impacto en una superficie mayor.
Caída en nieve blanda vs compacta
En nieve blanda (polvo, nieve fresca, caída reciente) el cuerpo se hunde y frena de forma progresiva, lo que hace las caídas mucho más absorbidas. En estas condiciones, caídas que serían graves en nieve compacta pueden ser inofensivas.
En nieve helada o compacta el impacto es brusco y el cuerpo puede rebotar. En estas condiciones debes reducir la dificultad de los trucos, aumentar la protección y ser más conservador en la altura de los saltos. Las pistas de competición se mantienen muy bien preparadas precisamente para reducir la variabilidad de la superficie.
Comunicación con la patrulla de pistas
Si sufres una caída con posible lesión, no te muevas hasta estar seguro de que puedes hacerlo sin riesgo. Llama o haz señas a los esquiadores que pasen para que avisen a la patrulla. En las competiciones, los servicios médicos están siempre en pista. No subestimes ningún dolor en columna o cabeza, aunque inicialmente parezca leve.