Los moguls son el terreno más físico y técnicamente exigente del esquí alpino. Un campo de baches bien desarrollado requiere coordinación, fuerza de piernas, ritmo y una capacidad de lectura del terreno que solo se desarrolla con mucha práctica. No hay atajos: esquiar bien en moguls es el resultado de horas y horas de entrenamiento específico.
La postura base para los moguls
Antes de entrar en un campo de moguls, adopta una postura de alerta: rodillas muy flexionadas, peso equilibrado sobre ambos pies, cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante y bastones preparados para hacer plantadas frecuentes. Esta postura de “suspensión activa” permite que las rodillas absorban los cambios de terreno sin transferirlos al resto del cuerpo.
La absorción con las rodillas: el gesto fundamental
La técnica de absorción es el corazón del esquí en moguls. Cuando los esquís suben por la cara frontal del mogul, las rodillas se doblan activamente para absorber el golpe (fase de absorción). Cuando los esquís bajan por la cara trasera, las piernas se extienden para mantener el contacto con la nieve (fase de extensión). Este ciclo de flexión y extensión debe ser rítmico y continuo, adaptado al tamaño y la frecuencia de los baches.
Separar la parte alta de la baja del cuerpo
En moguls, la parte superior del cuerpo (hombros, pecho, cabeza) debe mirar siempre cuesta abajo, mientras que la parte inferior (rodillas, pies, esquís) se adapta a cada bache girando hacia uno y otro lado. Esta disociación entre la parte alta y la baja del cuerpo es lo que permite mantener el equilibrio en un terreno tan irregular. Si los hombros giran con los esquís, se pierde el punto de referencia y el descenso se descontrola.
La plantada de bastón como ancla del ritmo
En moguls, el bastón se planta en la cima de cada bache para marcar el ritmo del giro y estabilizar la parte superior del cuerpo. La plantada correcta es firme, breve y justo en la cresta del mogul o justo antes. Un esquiador de moguls con buen ritmo tiene una plantada de bastón precisa y regular que actúa como metrónomo visual.
Elegir la línea correcta
Para empezar, la línea entre surcos (pasando por los valles entre baches) permite hacer los giros de forma más controlada usando el bache como punto de apoyo en el exterior de la curva. A medida que aumenta la confianza y la fuerza de piernas, se puede intentar líneas más directas y agresivas.
Cómo entrenar la técnica de moguls
El entrenamiento fuera de los moguls incluye ejercicios de bote en los esquís (up and down rítmico), slalom de conos y trabajo específico de fuerza de cuádriceps e isquiotibiales. En el campo de moguls, empieza siempre por los baches más pequeños y sube la exigencia de forma gradual. La fatiga de piernas en moguls es enorme: cuando las piernas se agotan, la técnica se deteriora y el riesgo de caída aumenta.