Características técnicas de la pelota
La pelota oficial de floorball es un elemento muy específico que debe cumplir estrictas medidas según la reglamentación de la IFF. Tiene un diámetro de 72 milímetros, pesa 23 gramos y cuenta con exactamente 26 agujeros distribuidos de forma simétrica por toda su superficie. Está fabricada en plástico duro de alta resistencia, capaz de soportar miles de golpes sin deformarse.
Por qué tiene agujeros
Los agujeros cumplen varias funciones. La más obvia es reducir el peso total de la pelota, lo que permite que los jugadores la muevan a mayor velocidad con el stick. Además, los agujeros afectan a la aerodinámica del vuelo: la pelota no se comporta de la misma manera que una pelota maciza y presenta variaciones de trayectoria que los porteros deben aprender a leer. Esta imprevisibilidad es lo que hace que los tiros de floorball sean tan difíciles de parar.
Velocidad y potencia de los tiros
Pese a sus apenas 23 gramos de peso, la pelota de floorball puede alcanzar velocidades superiores a los 200 km/h en los tiros más potentes de los mejores jugadores del mundo. Esto la convierte en uno de los proyectiles más rápidos de cualquier deporte de sala. Para los porteros, reaccionar a un tiro de estas características a pocos metros de distancia requiere un entrenamiento especialísimo de los reflejos.
Colores y homologación
Las pelotas oficiales de floorball son de color blanco para competición, aunque en entrenamientos y categorías recreativas se usan pelotas de colores (naranja, amarilla, azul) para facilitar la visibilidad. Solo las pelotas homologadas por la IFF pueden usarse en competiciones oficiales internacionales. Las marcas más comunes son Exel, Salming, Unihoc y Fatpipe.