Deporteka
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Floorball

Deporte de equipo de interior que se juega con sticks de plástico ligero y una pelota perforada, disputado en pistas similares al balonmano con equipos de 5 jugadores más portero.

También conocido como: Unihockey, Hockey sala

El floorball es un deporte de equipo de interior que combina la velocidad del hockey sobre hielo con la accesibilidad del juego en sala. Se disputa en una pista de 40×20 metros delimitada por una valla perimetral, con equipos de 5 jugadores de campo más portero. Los sticks son ligeros y de plástico, y la pelota —pequeña y perforada— permite tiros de alta velocidad. Es uno de los deportes de más rápido crecimiento en Europa, con una fuerte presencia en Suecia, Finlandia y Suiza, y una creciente implantación en España.

El floorball nació en Suecia en la década de 1960 como evolución de juegos informales de hockey de sala practicados con sticks de plástico baratos y pelotas perforadas en gimnasios escolares. El pedagogo sueco Anders Hjelm es considerado uno de los impulsores de la formalización del deporte, y la primera asociación de floorball fue fundada en Suecia en 1981. Ese mismo año se disputaron los primeros torneos organizados, y en 1986 se creó la Unihoc, primera marca de material especializado en floorball, que contribuyó decisivamente a la estandarización del equipamiento. La Federación Internacional de Floorball (IFF) fue fundada en 1986 en Suecia con la participación de Suecia, Finlandia y Suiza —los tres países que siguen siendo las grandes potencias del deporte—, y organizó el primer Campeonato del Mundo masculino en 1996 en Estocolmo. El primer mundial femenino se disputó en 1997. La IFF tiene hoy más de 80 países afiliados y ha solicitado la inclusión del floorball en el programa olímpico en varias ocasiones.

El Campeonato del Mundo de Floorball es el escaparate de una disciplina dominada históricamente por los países nórdicos. Suecia ha ganado el título mundial masculino en nueve de las quince ediciones disputadas hasta 2024, convirtiéndose en la potencia indiscutible del deporte. Finlandia ha sido el principal rival, con varios títulos mundiales y una liga nacional —la Salibandyliiga— considerada la mejor del mundo. Suiza ha ganado en dos ocasiones y es la única potencia no escandinava en el palmarés. En categoría femenina, Suecia y Finlandia también han monopolizado los primeros puestos. Figuras como Mika Kohonen, el finlandés considerado el mejor jugador de la historia del floorball, o el sueco Alexander Galante Carlström han trascendido el deporte en sus países. Los campeonatos del mundo reúnen a más de 30 selecciones nacionales en sus fases finales, con un crecimiento notable de equipos de Europa central y Asia.

El floorball es un deporte de alta velocidad que exige a sus jugadores una combinación de potencia anaeróbica, habilidad técnica con el stick y una capacidad de lectura del juego comparable a la del hockey sobre hielo. Los sticks de floorball, fabricados en carbono o fibra de vidrio y con un peso de entre 250 y 380 gramos, permiten realizar lanzamientos que superan los 160 km/h en los mejores especialistas. La técnica de manejo de la pelota —dribling, pases al primer toque, lanzamientos en caída— es comparable en complejidad a la del hockey hielo pero se aprende con mucha mayor facilidad al no requerir patinaje ni equipamiento de protección voluminoso. Tácticamente, el floorball moderno utiliza sistemas de juego estructurados con formaciones de 2-2-1 o 1-3-1 en ataque, y la velocidad de transición entre defensa y ataque es la clave del juego de los mejores equipos. El portero, que actúa sin stick y utiliza su cuerpo y sus guantes para detener disparos, ocupa un rol único y exigente.

El floorball es uno de los deportes de equipo de interior con mayor crecimiento global en las últimas dos décadas. La IFF estima que hay aproximadamente 3 millones de jugadores registrados en todo el mundo y más de 300.000 equipos activos, principalmente en Europa y Asia. En España, la Asociación Española de Floorball ha experimentado un crecimiento sostenido desde 2010, con ligas organizadas en varias comunidades autónomas y una selección nacional que participa en las clasificaciones para los campeonatos europeos. La accesibilidad del deporte —el equipamiento básico cuesta menos de 50 euros y no requiere instalaciones especializadas más allá de un polideportivo estándar— lo hace especialmente atractivo para centros educativos y clubes con recursos limitados. Japón, Letonia, República Checa y Australia son mercados emergentes donde el floorball crece con fuerza, y la candidatura olímpica del deporte ha ganado apoyos tras su inclusión como deporte de exhibición en los Juegos Europeos.