Qué es el penalty shot
El penalty shot en floorball es la sanción máxima del deporte: un mano a mano entre un atacante y el portero rival. Se ejecuta desde los 7 metros de distancia, en un lanzamiento individual sin interferencia de otros jugadores. Es equivalente al penalti del fútbol pero con una diferencia crucial: el atacante debe disparar en movimiento continuo, sin detenerse.
Cuándo se concede
El penalty shot se concede cuando un jugador defensor comete una falta sobre un atacante que tiene una clara ocasión de gol sin ningún otro defensor entre él y la portería, o cuando se produce una infracción en la zona de portero que impide un gol seguro. También se usa en tandas de desempate al final de los partidos de eliminatoria.
Ejecución del lanzamiento
El lanzador debe partir desde detrás de la marca de los 7 metros con la pelota controlada en el stick. Tras la señal del árbitro, avanza hacia la portería y dispara en un movimiento fluido y continuo. El reglamento exige que el movimiento no se interrumpa: si el jugador se detiene o hace movimientos excesivamente lentos, el árbitro puede invalidar el lanzamiento. El portero puede moverse y anticarse, pero no puede salir de su zona semicircular antes de que el atacante toque la pelota.
Importancia táctica y estadística
En partidos igualados, el penalty shot puede ser decisivo. En los equipos de élite, el entrenador suele designar a los mejores lanzadores antes del partido. La capacidad de manejar la presión de este tipo de lanzamientos —especialmente en una tanda de penaltis— es una habilidad muy valorada en los jugadores de floorball de alto nivel.