En el mundo del deporte, la inclusión en el programa olímpico es el máximo reconocimiento que puede recibir una disciplina. Para el footvolley, ese objetivo está todavía en el horizonte: visible, alcanzable en teoría, pero con un camino que requiere pasos concretos y tiempo.
¿Por qué el footvolley no es olímpico?
Los criterios del Comité Olímpico Internacional (COI) para incluir un deporte en el programa olímpico son estrictos. Entre los más relevantes para el footvolley:
Universalidad: el deporte debe practicarse competitivamente en al menos 75 países en cuatro continentes para la categoría masculina, y en 40 países en tres continentes para la femenina. El footvolley todavía no alcanza estos números de forma clara, aunque está creciendo.
Estructura organizativa: debe existir una federación internacional reconocida por el COI que gestione el deporte de forma profesional, con un reglamento unificado, un sistema de anti-dopaje y unos Juegos Mundiales o evento equivalente.
Popularidad y medios: el COI valora cada vez más la capacidad de un deporte para atraer audiencias jóvenes y generar contenido en redes sociales. En este aspecto, el footvolley tiene mucho a su favor.
El modelo del voleibol de playa
El voleibol de playa es el modelo de referencia para el footvolley. Un deporte similar (playa, parejas, red, sistema de puntuación comparable), que tardó décadas en ser reconocido olímpicamente y finalmente entró en los Juegos de Atlanta 1996. Hoy es uno de los deportes más populares y seguidos de los Juegos de verano.
El camino que siguió el voleibol de playa es el que el footvolley podría intentar replicar: crecimiento internacional progresivo, estructura federativa consolidada, demostración de popularidad mediática y presentación formal al COI para su consideración.
Los Juegos Mundiales como trampolín
Antes de los Juegos Olímpicos, el footvolley tiene como objetivo el reconocimiento por parte de la Asociación Internacional de Juegos Mundiales (IWGA). Los Juegos Mundiales son el evento principal para deportes no olímpicos, y la participación en ellos es un paso formal hacia el reconocimiento del COI.
La inclusión en los Juegos Mundiales requiere el reconocimiento de la IWGA, que a su vez exige tener una federación internacional reconocida por el COI y cumplir ciertos criterios de universalidad. Es un proceso largo pero bien definido.
El footvolley en los Juegos de Playa
Una vía alternativa son los World Beach Games del COI, un evento multideportivo de playa que el Comité Olímpico Internacional comenzó a organizar en 2019. Estos juegos incluyen deportes de playa tanto olímpicos como no olímpicos, y representan una plataforma de visibilidad importante para el footvolley.
Si el footvolley consiguiera un papel destacado en los World Beach Games, estaría un paso más cerca del reconocimiento olímpico pleno.
¿Qué necesita el footvolley para ser olímpico?
El footvolley necesita principalmente tres cosas para ser considerado por el COI:
- Mayor presencia internacional: expandirse de forma organizada a más países en África, Oriente Medio y partes de Asia y América donde todavía tiene poca implantación
- Federación internacional reconocida: la IFF debe consolidar su reconocimiento por el COI y demostrar que gestiona el deporte con los estándares exigidos
- Visibilidad mediática: seguir creciendo en redes sociales y en medios deportivos globales para demostrar que hay una audiencia mundial para el deporte
Con estos tres elementos en orden, el footvolley tendría un caso sólido para presentar al COI. El deporte tiene todo lo que el olimpismo moderno busca: espectacularidad, accesibilidad, valores positivos y una historia de origen única. Solo necesita el tiempo y la organización necesarios para cumplir los requisitos formales.