La red de footvolley masculino está a 2,20 metros del suelo. Los mejores rematadores del deporte pueden saltar hasta 2,80 o 3 metros con el punto de contacto del golpe. Esa diferencia de 60-80 centímetros por encima de la red es el espacio donde se crean los remates más devastadores del footvolley: golpes descendentes, angulados y a toda velocidad que ningún defensor puede alcanzar si el rematador ha elegido bien la dirección.
La física del salto en footvolley
El salto vertical en footvolley tiene algunas características que lo distinguen del salto en voleibol o baloncesto. La principal diferencia es que en footvolley, el jugador no solo salta sino que también debe coordinar el movimiento de la pierna para golpear el balón en el momento preciso del salto.
Este requisito adicional de coordinación hace que el salto de remate en footvolley sea técnicamente más complejo que en voleibol, donde el atacante solo tiene que levantar el brazo en el punto más alto del salto para golpear. En footvolley, hay que levantar y coordinar la pierna, lo que requiere un control corporal diferente.
Los mejores rematadores de footvolley han desarrollado una técnica que les permite maximizar la altura del salto sin comprometer la potencia y la precisión del golpe. Esta técnica se aprende durante años de práctica y es uno de los aspectos más difíciles de dominar en el deporte.
Capacidad de salto y ventaja táctica
Un rematador con un salto vertical excepcional puede atacar desde ángulos que son simplemente inalcanzables para el bloqueo. Si el bloqueador salta a 2,40 metros de altura y el rematador golpea el balón a 2,80 metros, el bloqueo no puede interceptar el golpe. La única defensa posible es la del jugador de fondo, que debe anticipar la dirección del remate.
Esta ventaja táctica hace que el entrenamiento del salto vertical sea una prioridad para cualquier rematador de footvolley que quiera competir al más alto nivel. Un centímetro adicional de salto puede marcar la diferencia entre un remate bloqueado y un remate imparable.
El salto de cabeza: la versión más espectacular
Si el remate de pie con gran salto es impresionante, el remate de cabeza con un salto equivalente es directamente espectacular. Ver a un jugador de footvolley saltar por encima de la red y rematar de cabeza con potencia y precisión es una de las imágenes más llamativas del deporte de alto nivel.
Los jugadores que dominan el remate de cabeza con gran altura de salto son particularmente temidos en el circuito, porque la trayectoria del balón en el remate de cabeza es diferente a la del remate de pie, lo que añade imprevisibilidad para el defensor.
El entrenamiento para aumentar el salto
Los jugadores de footvolley de élite siguen programas de entrenamiento específicos para maximizar su capacidad de salto vertical. Estos programas incluyen:
- Pliometría: saltos explosivos, saltos en cajón, saltos con cambio de dirección
- Fuerza específica: trabajo de cuádriceps, glúteos, isquiotibiales y gemelos con pesas y máquinas
- Entrenamiento en arena: las sesiones de remates y bloqueos en la arena propia de las partidas desarrollan la musculatura específica del footvolley de una forma que los ejercicios en el gimnasio no pueden replicar completamente
- Técnica de salto: el trabajo con entrenadores especialistas en biomecánica del salto puede identificar mejoras técnicas que aumenten la altura sin más esfuerzo muscular
El resultado de este trabajo, combinado con el talento natural y los años de experiencia en la arena, es lo que separa a los grandes rematadores del deporte de los simplemente buenos.