El año 2005 marcó un antes y un después en la historia del fútbol playa. Después de una década de desarrollo organizado por Beach Soccer Worldwide, la FIFA decidió asumir el control de la competición internacional más importante del deporte y crear su propio campeonato mundial oficial. Era el reconocimiento definitivo: el fútbol playa había llegado a la familia del fútbol global.
Por qué la FIFA entró en escena
Beach Soccer Worldwide había hecho un trabajo extraordinario entre 1992 y 2004. Había creado el reglamento, organizado las competiciones, desarrollado el deporte en múltiples países y convertido el fútbol playa en un producto deportivo con visibilidad internacional. Pero tenía un límite estructural: era una organización privada sin la legitimidad institucional que solo la FIFA podía proporcionar.
Para que el fútbol playa diera el salto definitivo en términos de cobertura mediática, inversión, participación de selecciones nacionales y reconocimiento de los logros de los jugadores, necesitaba la marca de la FIFA. La FIFA, por su parte, vio en el fútbol playa una oportunidad de ampliar su presencia en modalidades complementarias del fútbol, siguiendo el modelo que ya había aplicado con el fútbol sala (Futsal).
El primer FIFA Beach Soccer World Cup, 2005
En 2005, la FIFA organizó el primer FIFA Beach Soccer World Cup oficial en Río de Janeiro. El torneo siguió el formato básico que había desarrollado BSW, con grupos y eliminatorias directas, pero con la infraestructura, la organización y la difusión que solo la FIFA puede proporcionar.
Participaron selecciones de las seis confederaciones continentales de la FIFA, dando al campeonato una auténtica dimensión mundial. Los partidos se retransmitieron en múltiples países, el nivel de producción audiovisual fue muy superior al de las ediciones anteriores y la competición recibió una cobertura mediática de escala global por primera vez en su historia.
Brasil ganó ese primer Mundial oficial de la FIFA, como había ganado la mayoría de las ediciones anteriores organizadas por BSW. Era la confirmación de que el cambio de organizador no afectaría a la hegemonía de los brasileños, aunque los años siguientes probarían que la globalización del deporte estaba empezando a equilibrar las fuerzas.
El cambio en el formato y la periodicidad
Con la FIFA al mando, el FIFA Beach Soccer World Cup adoptó un formato bienal (cada dos años), lo que le dio mayor peso como evento al no celebrarse anualmente. Esto también permitió a las confederaciones continentales desarrollar sus propias competiciones clasificatorias, que se fueron convirtiendo en competiciones importantes por derecho propio.
La UEFA desarrolló la Euro Beach Soccer League, que se convirtió en uno de los circuitos más competitivos y atractivos del calendario internacional. La CONMEBOL y la AFC también desarrollaron sus propias competiciones continentales de fútbol playa, completando un calendario global estructurado.
El impacto en los jugadores y los países
La entrada de la FIFA supuso también un cambio en el estatus de los jugadores. Los internacionales de fútbol playa pasaron a acumular estadísticas y registros en competiciones oficiales de la FIFA, lo que les dio un reconocimiento equivalente al de otros deportistas que compiten bajo la égida de la organización máxima del fútbol.
Para muchos países, el FIFA Beach Soccer World Cup fue el estímulo definitivo para invertir en el desarrollo del deporte: crear ligas nacionales, formar entrenadores, construir instalaciones y trabajar con las federaciones nacionales para identificar y desarrollar talentos. La era FIFA del fútbol playa había comenzado.