Mucha gente desconoce que el torneo continental de selecciones más antiguo del mundo no es la Eurocopa ni la Copa América. Es la Copa África de Naciones (CAN), que celebró su primera edición en 1957, tres años antes que la Eurocopa. Lo que comenzó como un torneo modesto entre tres países se ha convertido en uno de los eventos deportivos más importantes del continente africano.
Orígenes: tres países y una visión
La Confederación Africana de Fútbol (CAF) se fundó en 1957, coincidiendo con la primera edición del torneo en Sudán. Solo tres selecciones compitieron: Egipto, Etiopía y Sudán. Sudáfrica fue invitada pero excluida por negarse a presentar un equipo mixto racialmente, una decisión que reflejaba el apartheid que aún gobernaba el país.
Egipto ganó ese primer torneo y estableció desde el principio una hegemonía que duraría décadas. El formato fue creciendo paulatinamente a medida que los países africanos accedían a la independencia y afiliaban sus federaciones a la CAF.
El torneo que crece con el continente
La CAN ha reflejado el desarrollo político del continente africano mejor que cualquier otro indicador deportivo. En los años 60 y 70, mientras las naciones africanas conquistaban su independencia, el número de selecciones participantes se multiplicó. Hoy el torneo cuenta con 24 equipos en la fase final, clasificados entre los más de cincuenta que forman parte de la CAF.
Los años 90 y 2000 vieron la irrupción de grandes generaciones de futbolistas africanos que militaban en los mejores clubes europeos: Didier Drogba (Costa de Marfil), Samuel Eto’o (Camerún), Michael Essien (Ghana), Yaya Touré (Costa de Marfil), Riyad Mahrez (Argelia). La CAN se convirtió en el escaparate donde esas estrellas defendían sus colores nacionales con una intensidad que a veces superaba incluso a la de sus clubes.
El conflicto con el calendario europeo
El mayor problema crónico de la CAN es su calendario. Disputado en enero y febrero, en plena temporada europea, el torneo obliga a los clubes de las grandes ligas a ceder a sus jugadores africanos durante un mes o más. Clubes como el Chelsea, el Arsenal o el Barcelona han visto cómo figuras fundamentales desaparecían de sus plantillas durante fases críticas de la temporada.
Los intentos de la CAF de mover el torneo al verano europeo han chocado siempre con la realidad climática africana: en muchos países del continente, los meses de junio y julio coinciden con temporadas de lluvias o de calor extremo que hacen imposible organizar un torneo de esas dimensiones.
Los grandes campeones de la historia
Egipto domina el palmarés con siete títulos. Camerún es el segundo con cinco, incluyendo el dramático triunfo en 2017 ante Egipto en la final. Ghana tiene cuatro títulos, todos conseguidos entre 1963 y 1982, lo que convierte a los Black Stars en el equipo más exitoso del torneo en sus primeras décadas de existencia.
Entre los campeones más recientes destacan Argelia (2019) con Mahrez como figura, Senegal (2021 y 2023), que con Sadio Mané logró finalmente el título que le había escapado durante décadas, y Costa de Marfil (2023), campeón como anfitrión en una edición que vivió momentos de drama épico.