David Villa Sánchez nació el 3 de diciembre de 1981 en Tuilla, una pequeña aldea del concejo asturiano de Langreo, en plena cuenca minera. Su apodo, “El Guaje”, significa “el chaval” en el dialecto asturiano, y resume la esencia de un futbolista que siempre conservó la humildad de sus orígenes a pesar de convertirse en el máximo goleador de la historia de la selección española.
De las minas de Langreo al fútbol profesional
La infancia de Villa estuvo marcada por la modestia y por el fútbol. Su padre, Antonio, trabajaba en las minas de la zona y fue él quien inculcó a su hijo el amor por el deporte. De niño, Villa sufrió un grave accidente que le obligó a usar una escayola durante meses en la pierna derecha, lo que lo llevó a desarrollar su pierna izquierda con una destreza excepcional. El resultado fue un delantero ambidiestro, capaz de disparar con la misma eficacia con ambas piernas.
Comenzó su trayectoria profesional en el Sporting de Gijón, pasó por el Zaragoza y en 2003 llegó al Valencia CF, el club que lo lanzaría al escenario europeo. En el Mestalla, bajo las órdenes de Claudio Ranieri y luego de Quique Sánchez Flores y Ronald Koeman, Villa se convirtió en el delantero más temido de la Liga española.
Los años de Valencia: el mejor nueve de España
Durante siete temporadas en el Valencia (2003-2010), David Villa fue una máquina de marcar goles. Cuatro veces alcanzó la barrera de los 20 goles en Liga, algo que muy pocos delanteros españoles han conseguido en la historia de la Primera División. Su estilo combinaba la velocidad en el espacio, el disparo potente y preciso con ambas piernas y una inteligencia posicional que le permitía aparecer en el sitio justo en el momento exacto.
En 2007-08, Villa marcó 25 goles en Liga, siendo el máximo goleador de la Primera División española. Era, sin ninguna duda, el mejor delantero centro del país y uno de los mejores del mundo.
El Mundial 2010: el artillero de la gloria
En el Mundial de Sudáfrica 2010, David Villa fue el gran protagonista ofensivo de España. Marcó cinco goles en el torneo: un hat-trick ante Honduras en la fase de grupos, un golazo ante Chile y el gol que eliminó a Paraguay en los cuartos de final. Solo en la semifinal y la final no marcó, pero ya había cumplido su misión: llevar a España a la gloria con sus goles.
Terminó como máximo goleador del Mundial 2010, empatado con Wesley Sneijder, David Forlan y Thomas Müller en goles totales, pero con mejores estadísticas de calidad. Fue elegido en el once ideal del torneo y recogió el reconocimiento mundial que su carrera merecía.
El salto al Barcelona y la lesión
En el verano de 2010, tras el Mundial, el FC Barcelona pagó 40 millones de euros al Valencia para hacerse con Villa. En el Barça de Guardiola, Villa fue el complemento perfecto para Messi y el resto de la delantera blaugrana. En su primera temporada ganó la Liga y marcó 23 goles, siendo determinante para el título. Pero en el Mundial de Clubes de diciembre de 2011 sufrió una grave fractura de tibia que lo apartó de los terrenos de juego durante seis meses.
Volvió para la segunda mitad de la temporada 2011-12, pero el Barcelona ya no era el mismo: el equipo de Guardiola se despedía, y la era de Tito Vilanova traía cambios. En la temporada 2012-13 no tuvo el protagonismo esperado, y en verano aceptó la oferta del Atlético de Madrid, con quien alcanzaría la final de la Champions League 2014.
El récord que pertenece a Asturias
Con 59 goles en 98 internacionalidades, David Villa es el máximo goleador de la historia de la selección española, un récord que habla de la consistencia y la eficacia de un delantero que nunca fallaba cuando España lo necesitaba. Formó parte de la generación que ganó tres títulos consecutivos (Euro 2008, Mundial 2010, Euro 2012) y siempre fue una pieza clave en el sistema ofensivo de Luis Aragonés y Vicente del Bosque.
Se retiró en 2019, después de pasar sus últimos años en la MLS, en Japón y en una última aventura en Uruguay. Atrás dejó una carrera de veinte años y el récord que siempre le pertenecerá: el de haber marcado más goles con la camiseta de España que nadie antes que él.