Lionel Andrés Messi nació el 24 de junio de 1987 en Rosario, Argentina. A los once años le fue diagnosticada una deficiencia en la hormona del crecimiento, una condición que los clubes argentinos no estaban dispuestos a financiar. El FC Barcelona lo hizo. En 2000, el padre de Messi firmó el primer contrato en una servilleta de papel en las oficinas del club catalán. El resto es la historia del mejor futbolista que el mundo haya visto.
De Rosario a La Masia: los inicios
Messi llegó a Barcelona con trece años para instalarse en La Masia, la célebre academia de formación del club. Creció rodeado de jugadores que se convertirían en sus compañeros durante décadas —Xavi, Iniesta, Puyol— y absorbió el sistema de juego que definiría el mejor período de la historia del fútbol europeo. Con dieciséis años debutó en el primer equipo bajo la dirección de Frank Rijkaard. Con diecisiete, marcó su primer gol oficial.
Lo que vino después fue una secuencia ininterrumpida de récords que ningún jugador en la historia del fútbol ha igualado. En la temporada 2011-2012 marcó 91 goles en todas las competiciones, un número que destruyó cualquier referencia previa. Ganó el Pichichi de LaLiga seis veces. Marcó más de 600 goles con la camiseta del Barcelona, una cifra que ningún jugador había alcanzado con un único club.
El Barcelona de Guardiola y el mejor equipo de la historia
Los años entre 2008 y 2012, bajo la dirección de Pep Guardiola, produjeron el mejor equipo de la historia del fútbol y al mejor Messi de todos. El Barcelona ganó en 2009 el primer triplete de la historia del club —LaLiga, Copa del Rey y Champions League— y repitió Liga de Campeones en 2011. Messi fue el motor de ese equipo: su capacidad para actuar como falso delantero centro, recibiendo el balón en profundidad y desbordando a los defensores con cambios de ritmo imposibles de anticipar, redefinió la posición de delantero en el fútbol moderno.
Sus actuaciones en la Champions League de esa época fueron extraordinarias. Sus goles al Arsenal, al Real Madrid y al Manchester United en dos finales distintas quedaron grabados como algunos de los mejores momentos en la historia de la competición. Messi ganó cuatro Champions League con el Barcelona (2006, 2009, 2011, 2015) y diez títulos de LaLiga.
La Copa del Mundo 2022: el título que completó la leyenda
Durante años, el único argumento que los detractores de Messi esgrimían contra su candidatura al mejor de la historia era la ausencia de un título mundial con Argentina. En diciembre de 2022, en Qatar, Messi lo ganó. A los 35 años, en la que se consideró una de las mejores finales de la historia del fútbol, Argentina superó a Francia en la tanda de penaltis tras un partido de 3-3. Messi marcó dos goles, fue elegido mejor jugador del torneo y se convirtió en el primer jugador en ganar el Balón de Oro del torneo en dos mundiales distintos.
Ese título cerró el único debate pendiente sobre su lugar en la historia. Con la Copa del Mundo y la Copa América de 2021 ya en sus vitrinas, Messi completó el palmarés que Pelé y Maradona tenían pero que en el fútbol moderno parecía inalcanzable.
El Inter Miami y el final de carrera
Tras dos temporadas en el Paris Saint-Germain (2021-2023), en las que ganó la Ligue 1 pero no terminó de convencer a la afición parisina, Messi optó por un destino inesperado: el Inter Miami de la MLS. Su llegada a Florida en julio de 2023 fue un acontecimiento mediático global. En su primer torneo con el club, la Leagues Cup, marcó diez goles en siete partidos y fue elegido mejor jugador de la competición.
El legado
Messi es el futbolista que más veces ha ganado el Balón de Oro, el que más goles ha marcado en LaLiga y en la historia de un único club europeo, y el único que ha ganado el premio al mejor jugador en dos Copas del Mundo diferentes. Su estilo —la velocidad en espacios reducidos, el regate con el cuerpo bajo, el disparo de zurda imposible de parar— ha sido imitado en academias de fútbol de todo el mundo durante dos décadas. No hay mayor reconocimiento.