Lev Ivánovich Yashin nació el 22 de octubre de 1929 en Moscú. Creció en la Unión Soviética de Stalin, trabajó en una fábrica durante la Segunda Guerra Mundial y llegó al fútbol de forma tardía comparada con la mayoría de los grandes jugadores de su época. Pero lo que desarrolló entre los palos del Dinamo Moscú durante dos décadas es el legado más perdurable de la historia de la portería: no solo el mejor guardameta de todos los tiempos para la mayoría de los expertos, sino el hombre que inventó el portero moderno.
Los inicios en el Dinamo Moscú
Yashin llegó al Dinamo Moscú en 1949, a los veinte años. En sus primeras temporadas convivió con el portero titular del club, Alexei Khomich, y aprendió observando. Fue también un portero de hockey sobre hielo de nivel competitivo en sus años de formación, un detalle que algunos atribuyen al desarrollo de sus reflejos y su lectura tridimensional del juego.
Cuando se instaló como portero titular del Dinamo a principios de los años 50, comenzó a demostrar cualidades que ningún otro guardameta de su época poseía en la misma medida: la capacidad de leer la trayectoria del balón antes de que llegara a su área, la decisión de salir de la portería para cortar centros y despejar largos que los defensores no podían llegar, y una autoridad en el área que convertía el espacio defensivo en terreno propio.
La revolución de la portería
Antes de Yashin, los porteros eran esencialmente estáticos: esperaban que el balón llegara a ellos y reaccionaban. Yashin fue el primero en entender que el portero podía —y debía— ser un jugador activo en la organización defensiva. Salía a despejar, coordinaba a sus defensores con instrucciones continuas, reducía los ángulos de tiro moviéndose hacia el atacante y usaba sus manos con una técnica de agarre que minimizaba los rechaces peligrosos.
Sus contemporáneos describían una portería protegida por Yashin como un espacio donde los ángulos de tiro parecían imposibles: él siempre estaba en el sitio exacto. Su posicionamiento no era instintivo sino resultado del análisis sistemático del juego y de un trabajo físico extraordinario para la época.
La Unión Soviética y el Campeonato de Europa
Con la selección soviética, Yashin fue pieza fundamental en el mejor período de la historia del fútbol de ese país. La URSS ganó la primera edición del Campeonato de Europa en 1960, celebrada en Francia, y llegó a la final de la segunda edición en 1964. Yashin también fue parte del equipo soviético en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956, donde la URSS ganó el oro.
Su participación en las Copas del Mundo de 1958, 1962 y 1966 lo convirtió en uno de los porteros más admirados por los mejores jugadores del mundo. Pelé, que jugó contra él en el Mundial de 1958, lo calificó años después como el mejor portero que había enfrentado en su carrera.
El Balón de Oro de 1963
En 1963, France Football otorgó a Lev Yashin el Balón de Oro, el premio al mejor jugador europeo del año. Fue la única vez en la historia que un portero ha ganado este galardón, lo que habla tanto de la excepcionalidad de Yashin como de lo inusual que resulta, incluso para los mejores guardametas del mundo, destacar hasta ese punto sobre los grandes atacantes y centrocampistas de cada época.
El premio reconoció no solo su nivel de juego sino su impacto transformador en la posición. Yashin había convertido la portería en un puesto de liderazgo táctico y había demostrado que un defensor podía ser, con la misma justicia que un delantero, el jugador más importante de un equipo.
Retiro y legado
Yashin se retiró en 1970, tras veintiún años defendiendo la portería del Dinamo Moscú. Ganó cinco títulos de la liga soviética y tres Copas de la URSS con el club. En 1971 se jugó un partido homenaje en su honor en Moscú ante una selección del mundo que incluyó a Pelé, Eusébio y Bobby Charlton.
Falleció el 20 de marzo de 1990. Su nombre bautiza el trofeo al mejor portero de cada Copa del Mundo, un reconocimiento institucional de su condición de referencia absoluta para la posición. El premio Yashin de la FIFA es el único galardón individual del fútbol mundial que lleva el nombre de un guardameta.