El portero de fútbol somete el hombro a demandas que ningún otro jugador del campo experimenta: paradas a máxima extensión con el brazo en abducción y rotación externa, impactos al lanzarse sobre el suelo y bloqueos de penalti con el brazo elevado. Esta combinación hace de la luxación glenohumeral una lesión característicamente ligada al perfil del portero.
Por qué el portero tiene más riesgo de luxación de hombro
La articulación glenohumeral es la más móvil del cuerpo y, por eso mismo, la más inestable. La cabeza humeral, esférica y grande, articula sobre la glena escapular, pequeña y poco cóncava. La estabilidad depende del labrum glenoideo (un rodete fibrocartilaginoso que aumenta la profundidad de la glena), los ligamentos glenohumerales y el manguito rotador.
En el portero, el riesgo de luxación se concentra en tres situaciones:
La parada estirada en abducción-rotación externa: el portero salta lateralmente con el brazo extendido sobre la cabeza. Si otro jugador impacta el brazo en esa posición o el portero impacta el suelo con el hombro, la cabeza humeral puede ser empujada anteriormente fuera de la glena.
El bloqueo al pie del delantero: el portero se lanza a los pies del rival con el hombro como primer punto de contacto. El impacto con el suelo o con el rival puede producir una luxación anterior o posterior.
El impacto del poste: en un despeje o en una parada a ras de palo, el portero puede golpear el poste con el hombro en abducción.
Tipos de luxación
Anterior (95% de los casos): la cabeza humeral se desplaza hacia adelante. Deformidad visible («hombro en charretera»), brazo en ligera abducción que el portero sujeta con la otra mano. Produce lesión del labrum anterior (lesión de Bankart) en la mayoría de los casos.
Posterior (5%): menos frecuente. Deformidad menos evidente. Asociada a traumatismos directos sobre el hombro anterior o a convulsiones.
Diagnóstico y reducción
Radiografía antes de intentar la reducción para descartar fractura asociada (fractura de Hill-Sachs en la cabeza humeral y fractura de Bankart ósea en el reborde glenoideo son las más frecuentes).
La reducción debe realizarla personal sanitario entrenado con el paciente relajado (sedación si es necesario). Técnicas de reducción más utilizadas: Cunningham, Stimson, tracción-contratracción.
Inestabilidad recurrente
La luxación de hombro daña el labrum anterior (lesión de Bankart) y estira los ligamentos glenohumerales. En deportistas jóvenes, la tasa de recidiva tras luxación traumática con tratamiento conservador es del 70-90%.
Para un portero de alto nivel, la recidiva significa otra luxación en el momento de una parada crucial. Por eso, cada vez más traumatólogos recomiendan la reparación artroscópica de Bankart tras la primera luxación en porteros jóvenes activos.
Tratamiento quirúrgico: Bankart artroscópico
La reparación artroscópica del labrum anterior y la tensión de los ligamentos glenohumerales restaura la estabilidad del hombro. Tasa de recidiva tras cirugía artroscópica correctamente realizada: 5-15%, frente al 70-90% del tratamiento conservador en jóvenes.
El retorno a la competición tras cirugía se produce entre los 4 y los 6 meses, con un programa de rehabilitación progresivo que incluye:
- Inmovilización 4-6 semanas
- Recuperación del rango de movimiento
- Fortalecimiento del manguito rotador
- Ejercicios específicos de portero (paradas, lanzamientos) a partir del mes 4
Prevención
- Fortalecimiento del manguito rotador: los músculos del manguito son los estabilizadores dinámicos del hombro; su fortalecimiento reduce el riesgo de primera luxación y de recidiva
- Técnica de caída del portero: aprender a caer sobre el antebrazo y el lateral del tronco, no sobre el hombro; los porteros bien entrenados en la técnica de caída exponen menos el hombro a los impactos directos
- Protector de hombro: en porteros con luxaciones recurrentes en espera de cirugía, las ortesis de hombro con limitador de abducción-rotación externa reducen el riesgo de nueva luxación durante el período de tratamiento