El 20 de agosto de 2023, en el Stadium Australia de Sídney, la selección española femenina de fútbol escribió la página más gloriosa de su historia al proclamarse campeona del mundo por primera vez. El torneo, organizado conjuntamente por Australia y Nueva Zelanda, fue escenario de uno de los mayores logros del deporte español, pero también de una de sus mayores controversias institucionales.
El torneo: Australia y Nueva Zelanda 2023
La Copa del Mundo Femenina de la FIFA 2023 fue la novena edición del torneo y la primera en ampliar el número de participantes a 32 selecciones, lo que aumentó la competitividad y obligó a todos los equipos a mantener el nivel durante más partidos. Organizada entre Australia y Nueva Zelanda, el torneo se desarrolló en un contexto de gran expectación mediática, con audiencias récord en varios países.
La fase de grupos: tropiezo inicial y reacción
España fue encuadrada en el Grupo C junto con Costa Rica, Zambia y Japón. El inicio del torneo no fue el esperado: las españolas sufrieron una derrota ante Japón que sembró dudas sobre la solidez del equipo. Sin embargo, el equipo reaccionó con fuerza, goleó ampliamente a Zambia y Costa Rica y finalizó la fase de grupos clasificada para la siguiente ronda.
La derrota ante Japón fue, a la postre, un acicate: el equipo entró en la fase eliminatoria con una determinación renovada y la sensación de que tenía margen de mejora. La respuesta fue inmediata y contundente.
La eliminatoria: un camino de altos vuelos
En los octavos de final, España se midió a Suiza y la resolvió con autoridad, avanzando con claridad hacia los cuartos de final.
El verdadero examen llegó en cuartos de final ante Holanda, considerada una de las grandes favoritas del torneo. En un partido de altísimo nivel, España demostró su madurez competitiva y superó a las neerlandesas para clasificarse para las semifinales. La victoria confirmó que el equipo español no era una sorpresa, sino un candidato real al título.
En las semifinales, España se enfrentó a Suecia, selección que había sorprendido durante todo el torneo. El encuentro, disputado ante una gran expectación, terminó con victoria española, completando así el camino hacia la gran final.
La final: 1-0 a Inglaterra
La final del 20 de agosto enfrentó a España con Inglaterra, una de las grandes potencias del fútbol femenino europeo, vigente subcampeona de la Eurocopa y semifinalista habitual en los grandes torneos. El Stadium Australia de Sídney registró una asistencia de alrededor de 75.000 espectadores.
El partido fue tenso e igualado desde el inicio. En el minuto 29, Olga Carmona, lateral derecha del Real Madrid, remató de forma precisa para batir a la portera inglesa y hacer el 1-0. El gol de Carmona resultó ser el único tanto del encuentro: España defendió con orden y solidez el resultado durante el resto del partido, soportando el empuje inglés en los últimos minutos, y cruzó la línea de meta como campeona del mundo.
La celebración fue apoteósica tanto en el estadio como en toda España, donde miles de personas salieron a las calles a festejar el histórico título.
La polémica: el caso Rubiales
Lo que debería haber sido una celebración sin sombras quedó eclipsado por un incidente ocurrido durante la ceremonia de entrega de medallas. Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, besó en los labios a la delantera Jenni Hermoso sin su consentimiento, ante las cámaras de todo el mundo.
La reacción internacional fue inmediata y contundente. La FIFA suspendió cautelarmente a Rubiales y abrió un expediente disciplinario. El gobierno español, encabezado por el presidente Pedro Sánchez, reclamó públicamente su dimisión. Las propias jugadoras de la selección emitieron comunicados de apoyo a Hermoso. La presión fue in crescendo durante semanas.
Rubiales intentó inicialmente resistir en el cargo, en una comparecencia ante la asamblea de la RFEF en la que se negó a dimitir, pero la presión acumulada acabó imponiéndose: el 10 de septiembre de 2023, Rubiales presentó su dimisión como presidente de la federación. El caso tuvo repercusión internacional, abriendo debates sobre el respeto a los deportistas, el gobierno del fútbol y la cultura institucional en el deporte de élite.
La repercusión del título
Más allá de la polémica, el título mundial de 2023 tuvo un impacto profundo en el fútbol femenino español. La audiencia televisiva de la final rompió récords en España, el número de licencias femeninas creció de forma significativa y la Liga F consolidó su posición como una de las ligas femeninas más competitivas de Europa.
Jugadoras como Aitana Bonmatí, elegida mejor jugadora del torneo y reconocida como mejor del mundo en 2023, o Salma Paralluelo, autora de goles clave en la fase eliminatoria, se convirtieron en referentes del deporte español. La generación campeona del mundo ha marcado un antes y un después en la historia del fútbol femenino en España.