¿Qué es el VAR?
El VAR (Video Assistant Referee, árbitro asistente de vídeo) es un sistema tecnológico que permite revisar mediante grabaciones de vídeo determinadas decisiones del árbitro principal durante un partido de fútbol. Lo opera un equipo de árbitros desde una sala de vídeo, en comunicación constante con el colegiado en el campo.
El VAR no sustituye al árbitro: solo puede intervenir en situaciones concretas y siempre bajo criterios muy estrictos. Su objetivo es corregir errores claros y manifiestos o situaciones que el árbitro no ha podido ver directamente.
Historia: del Mundial de Rusia 2018 al presente
El VAR fue aprobado de forma definitiva por el IFAB (International Football Association Board, el organismo que legisla el fútbol) en marzo de 2018. Su debut oficial a gran escala fue el Mundial de Rusia 2018, donde se usó por primera vez en una Copa del Mundo.
Antes de ese momento, el sistema se había probado en ligas nacionales como la Bundesliga alemana y la Serie A italiana. Desde entonces se ha extendido a la mayoría de las grandes competiciones: Premier League (desde 2019-20), La Liga (desde 2018-19), Champions League (desde 2019-20), Ligue 1 (desde 2018-19) y Copa América, entre otras.
Cómo funciona el VAR
La sala de vídeo (VOR)
Durante el partido, un equipo de árbitros trabaja desde una sala especialmente equipada llamada VOR (Video Operations Room). Cuentan con acceso a todas las cámaras del estadio y pueden revisar las jugadas desde múltiples ángulos y a distintas velocidades.
El VAR principal y su asistente (AVAR) monitorizan el partido en tiempo real. Si detectan un posible error en alguna de las situaciones revisables, contactan por auricular con el árbitro en el campo.
¿Qué puede revisar el VAR?
El VAR solo puede intervenir en cuatro categorías de situaciones:
- Goles: para verificar si hubo infracción, fuera de juego o mano en la fase previa a la anotación.
- Penaltis: para revisar si la infracción ocurrió dentro del área.
- Tarjetas rojas directas: expulsiones (no segundas amarillas).
- Identidad equivocada: cuando el árbitro sanciona al jugador que no cometió la infracción.
Fuera de estas cuatro categorías, el VAR no puede actuar. Una falta en la zona media del campo, una simulación, una segunda tarjeta amarilla: ninguna de estas situaciones puede ser revisada por el VAR.
El criterio de intervención: error claro y manifiesto
No cualquier duda activa el VAR. El sistema solo debe intervenir cuando existe un error claro y manifiesto en la decisión del árbitro, es decir, cuando la imagen en vídeo demuestra sin posibilidad de interpretación que la decisión fue incorrecta. La idea es que el árbitro tenga siempre la última palabra y el VAR sea una red de seguridad, no una herramienta para revisar cada jugada.
La revisión en campo (OFR)
Cuando el VAR detecta un posible error, el árbitro tiene dos opciones:
- Cambiar la decisión directamente si las imágenes son suficientemente claras (sin salir del campo).
- Acudir al monitor de campo (On-Field Review, OFR) para revisarlo él mismo en el lateral del terreno de juego y luego tomar su decisión.
Fuera de juego semiautomático (SAOT)
El Mundial de Catar 2022 introdujo el SAOT (Semi-Automated Offside Technology), un sistema que combina las cámaras del estadio con tecnología de inteligencia artificial para determinar el fuera de juego de forma mucho más rápida y precisa.
El SAOT rastrea 29 puntos del cuerpo de cada jugador en tiempo real y genera en segundos una representación en 3D de la posición exacta en el momento del pase. Esto redujo drásticamente los largos tiempos de espera que generaba el VAR tradicional para resolver jugadas de fuera de juego ajustado.
La UEFA adoptó el SAOT en la Champions League a partir de 2023-24. En La Liga también se ha ido implementando de forma progresiva.
Cuánto tiempo duran las revisiones
Uno de los principales problemas del VAR ha sido la duración de las interrupciones. En sus primeras temporadas, algunas revisiones de fuera de juego duraban más de dos minutos, generando frustración entre los aficionados y diluyendo el ritmo del juego.
Con la introducción del SAOT, las revisiones de fuera de juego se han reducido a menos de 30 segundos en la mayoría de los casos. Las revisiones de penalti o tarjeta roja siguen pudiendo alargarse si el árbitro acude al monitor de campo.
Polémicas y críticas al VAR
A pesar de su objetivo de reducir los errores arbitrales, el VAR ha generado controversias constantes:
- Las líneas de fuera de juego: las imágenes congelan el fotograma exacto del momento del pase, lo que implica que diferencias de centímetros (a veces en una axila o en el talón) pueden anular un gol. Muchos consideran que esa precisión excede el espíritu de la regla.
- La subjetividad persiste: en las jugadas de mano y en la valoración de si un contacto es o no penalti, el VAR no elimina la interpretación. Dos árbitros pueden ver la misma imagen y llegar a conclusiones distintas.
- La celebración de los goles: la incertidumbre sobre si el gol será anulado ha reducido la espontaneidad de las celebraciones. Los aficionados ya no saben si deben festejar hasta que el VAR confirma la decisión.
- Desigualdad entre competiciones: no todas las ligas tienen acceso al mismo equipamiento ni a árbitros con la misma formación en el uso del VAR. Esto genera criterios distintos según la competición.
El VAR en las principales ligas
| Competición | Implantación |
|---|---|
| La Liga (España) | Temporada 2018-19 |
| Premier League (Inglaterra) | Temporada 2019-20 |
| Serie A (Italia) | Temporada 2017-18 |
| Bundesliga (Alemania) | Temporada 2017-18 |
| Ligue 1 (Francia) | Temporada 2018-19 |
| UEFA Champions League | Temporada 2019-20 |
| Copa del Mundo FIFA | 2018 (Rusia) |
¿Tiene futuro el VAR?
El debate sobre el VAR es uno de los más vivos en el mundo del fútbol. La FIFA y el IFAB siguen trabajando para mejorar su implementación: tiempos de revisión más cortos, mayor transparencia en las decisiones (algunos estadios ya muestran la explicación en los marcadores) y mejor comunicación al público.
El fútbol femenino y las competiciones de menores recursos todavía no cuentan con VAR en la mayoría de sus torneos, lo que plantea preguntas sobre la equidad tecnológica del deporte.