Viajar y mantener el hábito deportivo no son incompatibles. De hecho, el deporte puede convertirse en una de las mejores formas de vivir un destino nuevo: correr por sus calles, nadar en su mar, escalar en sus rocas o hacer senderismo por sus montañas son experiencias que ningún itinerario turístico ofrece. La clave está en elegir deportes que no dependan de instalaciones específicas o de tu equipamiento habitual.
Esta guía recorre los deportes más adaptables para viajeros, con consejos prácticos para mantener la rutina estés donde estés.
Running
El running es el deporte del viajero por definición. Solo necesitas zapatillas y ropa cómoda, dos cosas que caben en cualquier mochila. Se puede practicar en cualquier ciudad del mundo, a cualquier hora y sin ningún coste. Además, correr por una ciudad desconocida es una de las mejores formas de orientarse: los parques, los ríos, los barrios locales y los mercados de mañana muestran una cara del destino que los tours no enseñan. Strava, además de registrar el entrenamiento, permite buscar rutas populares en el destino y descubrir los trayectos favoritos de los corredores locales.
Natación
La Natación viaja bien si el destino la facilita: mar, lago, río o piscina. En la mayoría de destinos turísticos hay acceso a agua, y las piscinas municipales o de hotel son una opción cuando el mar no está disponible. La natación en aguas abiertas convierte cualquier destino costero en una oportunidad de entrenamiento. Llevar unas gafas de natación en la maleta, que no ocupan nada, es suficiente para aprovechar cualquier masa de agua en condiciones.
Yoga
El yoga es el deporte de interior más adaptable que existe. Con una esterilla (que se puede alquilar en prácticamente cualquier estudio) y conexión a internet para una clase online, se puede practicar en la habitación del hotel, en un parque o en la terraza de un alojamiento. Plataformas como YouTube, Down Dog o Yoga with Adriene ofrecen clases gratuitas o muy económicas para todos los niveles. Además, los estudios de yoga están en todo el mundo y la clase colectiva es una forma natural de conocer personas locales.
Senderismo y trekking
El Senderismo es el deporte que mejor se integra con el turismo. Prácticamente cualquier destino tiene rutas de montaña, costeras, por parques naturales o incluso urbanas. Aplicaciones como AllTrails, Wikiloc o Maps.me permiten descargar rutas antes de salir sin necesidad de datos móviles. El equipo necesario es mínimo: ropa adecuada, calzado con algo de suela y agua. En destinos de trekking reconocido, como Nepal, Patagonia, los Alpes o el Camino de Santiago, el senderismo es directamente la experiencia principal del viaje.
Ciclismo
El Ciclismo en viaje funciona muy bien en destinos con infraestructura de alquiler: casi todas las ciudades europeas y muchos destinos turísticos tienen sistemas de bicicleta pública o empresas de alquiler por horas o días. En destinos más exóticos, alquilar una bici de montaña puede abrirte rutas que de otra forma no verías. Llevar la bici propia en avión es posible pero engorroso; el alquiler local es la solución pragmática para la mayoría de viajes.
Escalada
La Escalada tiene dos modalidades para el viajero. La escalada en rocódromo es accesible en cualquier ciudad con una instalación de este tipo: la mayoría permiten la entrada como visitante y alquilan el equipo básico. La escalada en roca abre el mapa de destinos a lugares míticos: El Chorro en Málaga, Montserrat en Cataluña, Kalymnos en Grecia, Railay en Tailandia o el Yosemite en California. Para la roca se necesita más equipo y, idealmente, compañero de cordada, pero los destinos de escalada tienen comunidades abiertas donde no es difícil encontrar gente con quien escalar.
Surf
El surf convierte el mapa del mundo en un mapa de destinos: Nazaré, Hossegor, Bali, Pipeline, Jeffreys Bay. Donde hay olas hay surf y donde hay surf hay escuelas, alquiler de material y comunidad. Llevar la tabla en el avión es costoso; alquilar en destino es la opción inteligente para la mayoría de surfistas que viajan. El surf es además uno de los deportes con mayor capacidad para crear conexiones con locales: el lineup es un espacio social genuino.
Pádel
El Pádel se ha expandido globalmente con una velocidad sorprendente. Lo que antes era casi exclusivo de España se encuentra hoy en toda Europa, Latinoamérica, Oriente Medio y partes de Asia. Aplicaciones como Playtomic permiten reservar pista en destino y encontrar jugadores locales para completar el partido. En muchos países, ser español jugando al pádel es directamente una ventaja: el nivel medio suele ser alto y eso genera conversaciones.
Cómo mantener el deporte cuando viajas
Planifica con anticipación pero sin rigidez. Saber qué opciones deportivas tiene el destino antes de llegar permite tomar decisiones de equipaje y reservas. Pero el viaje manda: si surge una excursión inesperada, un partido de fútbol en la calle o una clase de yoga en la azotea de un hostel, eso es también deporte.
Las apps como herramienta de comunidad. Strava tiene grupos locales en casi todas las ciudades del mundo. Meetup organiza salidas deportivas en docenas de destinos. Couchsurfing y grupos de Facebook de expatriados también son fuentes de información para actividades deportivas en destinos específicos. El deporte es un idioma universal y una excusa perfecta para conocer personas que no son turistas.
El deporte como forma de conocer el destino. Un corredor local conoce su ciudad de una forma que ningún guía turístico puede reproducir. Un ciclista local sabe qué rutas merece la pena hacer y cuáles no. Unirse a un grupo local para un entrenamiento es, probablemente, la experiencia más auténtica que puedes tener en un destino nuevo.
Mantener el deporte mientras se viaja no requiere heroísmo logístico. Requiere elegir actividades adaptables, hacer una mínima investigación previa y tener la actitud de buscar la actividad allí donde estés. El mundo es un gimnasio enorme con muchas puertas abiertas: solo hay que saber cuáles empujar.