Los XVIII Juegos Olímpicos de Invierno de Nagano se celebraron del 7 al 22 de febrero de 1998 en la ciudad japonesa de Nagano, capital de la prefectura homónima, situada en los Alpes japoneses. Fue la segunda ocasión en que Japón acogía unos Juegos Olímpicos de Invierno —la primera había sido en Sapporo en 1972— y la cuarta vez en total que el país del sol naciente organizaba unos Juegos Olímpicos. Con 72 países participantes y 2.176 atletas, Nagano 1998 batió todos los registros de participación anteriores en los Juegos de Invierno.
La apertura de los Juegos al profesionalismo: la NHL en Nagano
La gran novedad de Nagano 1998 fue la participación, por primera vez en la historia, de jugadores profesionales de la NHL (National Hockey League) en el torneo de hockey hielo masculino. La NFL había acordado una pausa en su temporada regular para permitir a sus estrellas acudir a los Juegos, lo que convirtió el torneo de hockey de Nagano en el más espectacular de la historia.
Las grandes figuras del hockey mundial acudieron a Japón: el canadiense Wayne Gretzky —el mejor jugador de la historia de la NHL—, el checo Dominik Hasek —considerado el mejor portero del mundo—, el finlandés Teemu Selanne, el ruso Pavel Bure y docenas de otras estrellas. El resultado fue un torneo de calidad técnica sin precedentes en el olimpismo. La sorpresa llegó con la eliminación de Canadá y EE.UU. en semifinales, y la final entre la República Checa y Rusia fue ganada por los checos, liderados por la actuación casi sobrenatural de Hasek bajo los palos.
El torneo femenino de hockey hielo debutó también como deporte olímpico oficial en Nagano, con una final entre Estados Unidos y Canadá ganada por las estadounidenses, iniciando la rivalidad más intensa de los deportes de invierno femeninos.
Bjørn Dæhlie: el más grande de los Juegos de Invierno
En los Alpes japoneses, el esquiador de fondo noruego Bjørn Dæhlie completó en Nagano la que es considerada la mayor carrera olímpica de invierno de todos los tiempos. Con las medallas obtenidas en los Juegos de Lillehammer 1994 y Albertville 1992, Dæhlie llegó a Nagano ya como el atleta más laureado de los Juegos de Invierno. Y en Japón lo superó todo: ganó dos nuevos oros —en los 10 km y en el relevo 4x10 km— y una plata, alcanzando un total de doce medallas olímpicas en su carrera, incluyendo ocho de oro.
El record de Dæhlie fue una hazaña sin igual en los deportes de nieve: en una disciplina en la que las diferencias entre los mejores atletas del mundo se miden en segundos o fracciones de segundo, dominar el esquí de fondo durante tres ciclos olímpicos consecutivos con esa regularidad solo puede explicarse por una combinación de talento físico excepcional, trabajo implacable y una mentalidad de campeón difícil de igualar.
Tara Lipinski: la campeona más joven
En patinaje artístico femenino, Nagano 1998 vivió uno de los grandes duelos de la historia de la disciplina: Tara Lipinski contra Michelle Kwan, ambas estadounidenses, ambas candidatas al oro. Kwan era la gran favorita: campeona mundial vigente, patinadora de una elegancia y expresividad extraordinarias, con 17 años y una madurez artística que parecía garantizarle el triunfo. Lipinski, con apenas 15 años, era la sorpresa: técnicamente brillante, capaz de encadenar saltos triples con una facilidad asombrosa, pero considerada demasiado joven para competir con la presión de los Juegos.
El resultado sorprendió a todos: Lipinski, con un programa libre de una dificultad técnica superior a la de Kwan, ganó el oro y se convirtió en la campeona olímpica más joven de la historia en patinaje artístico. Kwan, que había patinado con enorme belleza, tuvo que conformarse con la plata. La imagen de Lipinski celebrando en el hielo con los brazos extendidos y la medalla colgando del cuello es uno de los iconos de los Juegos de Nagano.
Kazuyoshi Funaki y el salto ante el público japonés
En los concursos de saltos de trampolín, el japonés Kazuyoshi Funaki fue el gran héroe local. Ante su público, Funaki ganó el oro tanto en trampolín normal como en trampolín grande, además de la medalla de plata por equipos, convirtiéndose en el atleta más laureado de los Juegos en su disciplina y en un símbolo de orgullo nacional para el deporte japonés. Sus victorias fueron seguidas con enorme emoción en las gradas del trampolín de Hakuba, con el público japonés volcado con su campeón.
Snowboard entra al olimpismo
Nagano 1998 fue también la primera edición en que el snowboard formó parte del programa olímpico oficial, con las pruebas de halfpipe y slalom gigante paralelo. La incorporación del snowboard representó la apertura del olimpismo de invierno a las disciplinas de acción y a un público más joven, aunque no estuvo exenta de controversia: el ganador del halfpipe masculino, el canadiense Ross Rebagliati, fue inicialmente descalificado por dar positivo en una prueba de cannabis —sustancia que no estaba en la lista de prohibidas en aquel momento— y posteriormente repuesto en su medalla por el Tribunal de Arbitraje Deportivo.
Johan Mühlegg y la representación española
Johan Mühlegg volvió a representar a España en Nagano 1998 en las pruebas de esquí de fondo. El alemán nacionalizado español seguía acumulando experiencia olímpica sin alcanzar el podio, pero su nivel competitivo iba en aumento. En Nagano no consiguió medallas, pero los resultados comenzaban a mostrar que podía competir con los mejores del mundo. La delegación española en Nagano fue, como en ediciones anteriores, pequeña y sin ambiciones de podio en los deportes de invierno.
Los Juegos de Nagano quedaron en la historia por haber elevado el hockey hielo al máximo nivel profesional, por haber producido actuaciones deportivas excepcionales y por haber mostrado la capacidad de Japón para organizar eventos de primer nivel mundial en un entorno de montaña singular y espectacular.