La mayoría de los grandes deportes del mundo tienen un origen difuso. El fútbol evolucionó de juegos de pelota medievales durante siglos. El atletismo se practica desde la antigüedad. El béisbol tiene discusiones sobre si nació en Inglaterra o en Estados Unidos. Pero el korfbal no tiene ese problema: sabemos exactamente cuándo, dónde, por quién y por qué fue inventado.
1902: la fecha exacta de nacimiento
El korfbal nació en 1902, en Ámsterdam, en el patio de una escuela primaria. Su inventor fue Nico Broekhuysen. Su motivación fue pedagógica: crear un deporte de equipo mixto para sus alumnos. Todo está documentado.
Esto hace del korfbal un deporte sorprendentemente joven en el contexto histórico del deporte organizado. En 1902, el fútbol moderno ya llevaba cuarenta años de existencia. El atletismo se había reinaugurado con los Juegos Olímpicos de Atenas en 1896. El baloncesto llevaba once años de vida. El korfbal llegó a ese universo deportivo en plena efervescencia.
El club de los deportes con inventor conocido
El korfbal pertenece a un club reducido y peculiar: los deportes que tienen un inventor claramente identificado. En ese grupo destacan:
- Baloncesto (1891): inventado por James Naismith, profesor canadiense en Springfield, Massachusetts, como ejercicio de invierno para sus alumnos
- Voleibol (1895): inventado por William Morgan en el mismo contexto educativo americano
- Korfbal (1902): inventado por Nico Broekhuysen en Ámsterdam como juego mixto para la escuela
La coincidencia de motivaciones pedagógicas entre estos tres deportes no es casual: el final del siglo XIX y principio del XX fue una época de efervescencia en la educación física y en la creación de juegos de equipo estructurados para la enseñanza.
La juventud como ventaja
Ser un deporte joven tiene sus ventajas. El korfbal es uno de los pocos deportes que se puede analizar históricamente de forma completa: se conocen sus orígenes, su evolución, los debates sobre sus reglas y los momentos clave de su desarrollo. No hay períodos oscuros ni leyendas fundacionales de dudosa veracidad.
También significa que el korfbal ha vivido su historia durante una época de documentación creciente: los primeros partidos se pueden describir con testimonios contemporáneos, las reglas originales están escritas, y la vida del fundador está documentada.
Más de un siglo de prueba
Por otro lado, 120 años son suficientes para demostrar que el korfbal no fue una moda pasajera. Muchos deportes inventados en esa misma época han desaparecido o han quedado en el olvido. El korfbal sobrevivió dos guerras mundiales, la depresión económica, el cambio social radical del siglo XX y la aparición de miles de nuevas formas de entretenimiento.
Que en 2026 siga habiendo campeonatos del mundo, ligas nacionales activas y jugadores apasionados en más de cincuenta países es la mejor prueba de que Nico Broekhuysen diseñó algo con verdadero valor en aquel patio de escuela de 1902.