El 7 de agosto de 2021, en el Estadio Olímpico de Tokio, un joven de 23 años procedente de un pequeño pueblo de Haryana (India) lanzó una jabalina a 87,58 metros y se convirtió en el primer atleta indio en ganar una medalla de oro olímpica en una prueba de pista y campo en toda la historia de los Juegos. Lo que siguió fue algo más que una victoria deportiva: fue un fenómeno cultural y social que cambió la relación de India con el atletismo.
El camino hasta Tokio
Neeraj Chopra nació el 24 de enero de 1997 en Khandra, un pequeño pueblo del distrito de Panipat en el estado de Haryana, al noroeste de India. Creció en una familia agrícola con pocos recursos para el deporte organizado. Su introducción a la jabalina fue casi accidental: a los 13 años, con un físico más robusto de lo habitual para su edad, fue llevado por un familiar a un estadio de Panipat donde vio a atletas lanzar jabalinas. La imagen le fascinó.
Su progresión fue rapidísima para los estándares del atletismo de campo:
- 2016 (a los 18 años): récord del mundo júnior en el Campeonato Mundial Sub-20 de Bydgoszcz (Polonia) con 86,48 m, en su primera gran competición internacional.
- 2018: campeón de los Juegos Asiáticos en Yakarta con 88,06 m.
- 2018: campeón de los Juegos de la Commonwealth en Gold Coast.
- 2021: oro olímpico en Tokio con 87,58 m en el segundo intento de la final.
El camino no estuvo exento de obstáculos: una lesión de codo en 2019 requirió cirugía y le obligó a perderse parte de la temporada. La pandemia de 2020 (que retrasó los Juegos un año) le dio tiempo adicional para recuperarse completamente.
El Army Sports Institute de Pune
Una parte fundamental del desarrollo de Chopra fue su incorporación al Army Sports Institute (ASI) de Pune, la principal academia deportiva del ejército indio. Chopra se alistó en el ejército indio en 2016, y el ASI le proporcionó entrenadores de talla mundial, instalaciones de primer nivel y el apoyo institucional que un atleta de su calibre necesitaba pero que no habría podido obtener por las vías civiles ordinarias en India.
El ejército indio ha sido históricamente uno de los principales canales de formación de atletas de alto rendimiento en el país, un modelo similar al de algunos países del Bloque del Este durante la Guerra Fría pero aplicado de forma distinta.
El 7 de agosto de 2021: el momento histórico
La final de javalina masculina en Tokio 2020 (celebrada en 2021) fue una competición de alto nivel con la presencia de varios de los mejores lanzadores del mundo. Johannes Vetter, el alemán que había marcado 97,76 m dos meses antes de los Juegos, era el favorito claro. Sin embargo, Vetter tuvo un día desastroso y no entró en la zona de medalla.
Chopra lanzó a 87,58 m en su segundo intento, una marca que resultó ser el mejor lanzamiento de la final. Defendió su posición durante los seis intentos y se coronó campeón olímpico.
En India, donde el críquet domina la cultura deportiva con una autoridad que no tiene equivalente en ningún otro país del mundo, la victoria de Chopra generó una respuesta emocional masiva. Las redes sociales explotaron, el gobierno indio le otorgó el Premio Khel Ratna (el mayor honor deportivo del país), y su rostro apareció en vallas publicitarias de ciudades de todo el país.
El impacto en India: 1.400 millones de espectadores
El efecto real de la victoria de Chopra en el desarrollo del atletismo indio fue inmediato y sostenido. Antes de Tokio, el atletismo de pista y campo era un deporte marginado en India. Después:
- Las federaciones estatales y nacionales de atletismo recibieron un aumento significativo de presupuesto.
- El número de niños inscritos en programas de iniciación al atletismo se multiplicó, especialmente en Haryana y Punjab.
- Las empresas privadas comenzaron a patrocinar a atletas de atletismo indio, algo prácticamente inexistente antes.
- El Comité Olímpico Indio anunció programas específicos para identificar y entrenar a futuros lanzadores.
El fenómeno tiene un paralelismo con lo que ocurrió en el atletismo keniano a raíz de las victorias olímpicas de los años 60, o con el efecto de Usain Bolt en el velocismo jamaicano: un solo campeón puede cambiar la cultura de un deporte entero en un país.
La defensa del título: plata en París 2024
En los Juegos Olímpicos de París 2024, Chopra no pudo defender el oro pero sí obtuvo la medalla de plata con un lanzamiento de 89,45 m (la mejor marca de su vida en finales olímpicas). El oro fue para Arshad Nadeem de Pakistán, con un lanzamiento récord olímpico de 92,97 m. La rivalidad entre Chopra y Nadeem —dos atletas del subcontinente indio compitiendo en los niveles más altos del atletismo mundial— añadió una dimensión geopolítica única a la prueba y consolidó la transformación de la javalina en el deporte de los gigantes demográficos del sur de Asia.