El sprint de MotoGP es la novedad más importante introducida en el campeonato mundial de motociclismo en la última década. Implementado en la temporada 2023 por Dorna Sports y la FIM tras el éxito del formato sprint en la Fórmula 1, convirtió el sábado de cada Gran Premio en un día de carrera real, no solo de clasificación y práctica.
El sprint tiene exactamente la mitad de vueltas que la carrera del domingo. Si la carrera del domingo tiene 26 vueltas, el sprint tiene 13. Si la carrera larga tiene 20 vueltas, el sprint tiene 10. Esto lo convierte en una carrera breve (entre 20 y 25 minutos dependiendo del circuito) pero con consecuencias reales en el campeonato: los puntos del sprint son la mitad de los de la carrera larga, pero en un campeonato ajustado pueden ser decisivos.
La parrilla de salida del sprint es la misma que la de la clasificación Q2 del mismo sábado. La carrera del sprint se disputa horas después de la clasificación, lo que significa que los pilotos compiten dos veces en el mismo día: primero la sesión clasificatoria, luego el sprint. La carrera larga del domingo tiene la misma parrilla que Q2, independientemente del resultado del sprint.
El impacto del sprint en el campeonato
La introducción del sprint ha cambiado la dinámica del campeonato MotoGP. Con hasta 37 puntos disponibles por fin de semana (25 de la carrera + 12 del sprint + 1 de la pole), los valores de diferencia entre pilotos pueden acumularse más rápidamente. Esto hace que un fin de semana malo (cero puntos en sprint y carrera) sea mucho más costoso que en el formato anterior, donde solo había una carrera y 25 puntos máximos.
Críticas al formato sprint
El formato sprint ha generado debate entre los pilotos y aficionados. Las principales críticas son el aumento de riesgo de accidente (dos carreras por fin de semana) y la fatiga adicional para pilotos y equipos. Los defensores argumentan que añade emoción al sábado y más oportunidades de ver combates en pista. La FIM y Dorna han mantenido el formato desde su introducción en 2023.