El motocross es la disciplina de motociclismo off-road más popular del mundo y la más practicada a nivel amateur y de competición. Consiste en carreras directas entre múltiples pilotos en un circuito cerrado de tierra que incluye saltos, baches (whoops), curvas de tierra suelta, barros y cambios de rasante. A diferencia del enduro (que se cronometra individualmente y en terreno abierto), en motocross todos los pilotos compiten juntos desde la misma salida.
El circuito de motocross tiene entre 1,5 y 2 kilómetros de longitud y está diseñado para poner a prueba tanto la habilidad técnica del piloto como la potencia de la moto. Los saltos son el elemento más espectacular: los pilotos de élite alcanzan alturas de varios metros y distancias de vuelo de 30 a 50 metros en los saltos más grandes, manteniendo el control de la moto en el aire. Los whoops (series de baches artificiales cortos y consecutivos) son uno de los elementos técnicos más exigentes, ya que requieren un ritmo y un equilibrio precisos para pasarlos a alta velocidad.
El formato de competición del Campeonato del Mundo MXGP (organizado por la FIM y la empresa Infront Moto Racing) consiste en dos mangas por prueba. En cada manga, los pilotos compiten durante un tiempo establecido más dos vueltas. La manga puede acabar antes si un piloto completa el número de vueltas reglamentario en menos tiempo del esperado. Los puntos de clasificación se otorgan según la posición en cada manga (25 al primero, 22 al segundo, y así sucesivamente) y se suman para determinar el ganador de la prueba y el liderato del campeonato.
La salida en motocross
La salida es uno de los momentos más críticos del motocross. Todos los pilotos se alinean detrás de una valla de salida metálica (gate). Cuando la valla cae, todos arrancan simultáneamente. El holeshot (primero en llegar a la primera curva) da una ventaja táctica enorme y es uno de los elementos más importantes de la preparación y estrategia en motocross.
Las condiciones del terreno y la preparación de pistas
El estado de la pista varía enormemente según la climatología y el número de mangas ya corridas. Una pista mojada y con barro exige un estilo de conducción completamente diferente al de una pista seca y dura. Los organizadores preparan los circuitos antes de cada evento pero las condiciones cambian durante la jornada. Los pilotos y sus mecánicos deben adaptar la configuración de la moto (suspensiones, neumáticos, mapas de motor) a las condiciones del momento.