El sistema de clasificación en MotoGP ha evolucionado a lo largo de los años para crear un formato más justo y emocionante. El sistema actual de Q1 y Q2 garantiza que los pilotos más rápidos en los entrenamientos tengan acceso directo a la sesión determinante para la pole, mientras que los demás tienen una segunda oportunidad de colarse entre los más rápidos del fin de semana.
El proceso comienza durante los entrenamientos libres del viernes y el sábado. Los tiempos de todas las sesiones de entrenamiento libre se combinan para crear un ranking de entrenamientos. Los diez pilotos con los mejores tiempos acumulados acceden directamente a Q2. Los restantes pilotos deben pasar por Q1 para intentar las últimas plazas de Q2.
Q1 dura 15 minutos y participan todos los pilotos que no están en el top 10 combinado. Los dos primeros de Q1 se clasifican para Q2, y el resto de los participantes de Q1 quedan automáticamente colocados en la parrilla de salida a partir de la posición 13 según su mejor tiempo en Q1. El proceso es intenso: los pilotos intentan dos o tres vueltas rápidas en los 15 minutos disponibles.
La táctica en Q2
Q2 es la sesión más importante y determina las doce primeras posiciones de la parrilla (más los dos de Q1). Los doce participantes tienen 15 minutos para marcar su mejor vuelta. La estrategia es crucial: salir al circuito en el momento adecuado (cuando el viento es favorable, el circuito está “goma” de los neumáticos) puede marcar la diferencia de décimas de segundo.
La vuelta rápida con los neumáticos blandos
Toda la clasificación se hace con neumáticos blandos, que ofrecen el máximo agarre pero duran pocos kilómetros. Los pilotos calientan los neumáticos en la vuelta de salida y luego dan una o dos vueltas rápidas antes de que el neumático se degrade. Elegir el momento exacto para hacer el “push” final es una de las decisiones más importantes de la clasificación.