Una de las preguntas más frecuentes sobre el mushing es también una de las más reveladoras sobre la naturaleza del deporte: ¿a qué velocidad van realmente los trineos de perros? La respuesta depende de la modalidad, el número de perros, las condiciones del terreno y, sobre todo, del objetivo de la carrera.
Mushing de sprint: velocidad máxima
En el mushing de sprint, la velocidad es el único objetivo. Los mejores equipos del mundo, con 8 perros de Alaskan Husky de competición en un trineo ligero sobre una pista bien preparada, pueden alcanzar velocidades punta de hasta 35 km/h. La velocidad media en un recorrido de sprint de 10 a 20 km puede estar entre 25 y 30 km/h, lo que supone un ritmo de aproximadamente 2-2,5 minutos por kilómetro.
Estas velocidades son comparables a las de un ciclista en llano o a las de un corredor de atletismo de élite en distancias medias. La diferencia es que los perros de trineo las mantienen durante kilómetros seguidos, y que el equipo en conjunto ejerce una potencia de tracción que resulta sorprendente al verlo desde cerca. El ruido de un equipo de sprint pasando a toda velocidad —el sonido de los patines sobre la nieve, el jadeo rítmico de los perros, el crujido de la gangline— es una experiencia sensorial difícil de olvidar.
Ultramaratones: velocidad sostenida durante días
El Iditarod y el Yukon Quest son pruebas de resistencia, no de velocidad pura. Los mushers más rápidos en la historia del Iditarod han completado los más de 1.600 km en alrededor de 8 días y algo. Si dividimos la distancia entre el tiempo, obtenemos una velocidad media de aproximadamente 8 km/h brutos, incluyendo todos los descansos obligatorios y las paradas en checkpoints.
Pero esta cifra incluye las horas de descanso. Si contamos solo el tiempo en movimiento, la velocidad media de los mejores equipos de ultramaratón está entre 14 y 20 km/h. En los tramos de pista plana y nieve buena, los equipos del Iditarod pueden correr a 18-22 km/h durante horas. En los pasos de montaña, en nieve profunda o en subidas pronunciadas, la velocidad puede bajar a 8-10 km/h o menos.
Los factores que determinan la velocidad
La velocidad de un equipo de mushing depende de múltiples variables. El número de perros y su condición física son las más obvias. La calidad de la nieve también es determinante: la nieve compactada y fría permite velocidades mucho más altas que la nieve blanda o el hielo sucio. El trineo más ligero reduce la resistencia y aumenta la velocidad. La temperatura también influye: el frío extremo (por debajo de -25 °C) endurece la nieve y favorece el deslizamiento, pero también puede hacer que los perros gasten más energía en mantener la temperatura corporal.
La habilidad del musher en la elección del ritmo es, en última instancia, el factor más difícil de cuantificar y el que más diferencia a los campeones del resto. Un musher que conoce a sus perros puede leer en el ritmo de sus movimientos si están en su zona óptima o si empiezan a fatigarse, y ajustar el ritmo antes de que el agotamiento se instale. Esta lectura fina del equipo es la habilidad más difícil de enseñar y la más valiosa en las carreras de larga distancia.