El paracaidismo es un deporte que se aprende de forma progresiva y estructurada. El sistema de licencias existe precisamente para garantizar que cada paracaidista tiene la experiencia y las habilidades necesarias para la actividad que realiza, protegiéndose a sí mismo y a los demás paracaidistas que comparten el espacio aéreo de la zona de aterrizaje.
El sistema de licencias: A, B, C y D
El sistema de licencias más extendido en el mundo es el de la USPA (United States Parachute Association), cuyo esquema de cuatro niveles ha sido adoptado o adaptado por muchos países. En España, la Real Federación Aeronáutica Española (RFAE) gestiona las habilitaciones de paracaidismo con un sistema equivalente.
Licencia A: el punto de partida
La licencia A es la primera que obtiene un paracaidista tras completar su formación inicial. Requiere un mínimo de 25 saltos y la demostración de habilidades básicas que incluyen: control de la posición en caída libre, procedimientos de emergencia correctos, planificación del aterrizaje y aterrizaje dentro de la zona designada.
Con la licencia A, el paracaidista puede saltar solo o en grupos, pero con ciertas restricciones: no está habilitado para saltos nocturnos, acuáticos o para algunas disciplinas especializadas.
Licencia B: consolidación
La licencia B requiere 200 saltos y un conjunto de habilidades más avanzadas. Habilita para saltos nocturnos (con los permisos adicionales necesarios) y para comenzar la formación en algunas disciplinas especializadas como el canopy formation básico.
Licencia C: la experiencia media
La licencia C exige 500 saltos totales y amplía significativamente las posibilidades del paracaidista. Con esta licencia se puede participar en competiciones de algunas modalidades y practicar el canopy formation entre otras disciplinas avanzadas.
Licencia D: el nivel experto
La licencia D es el nivel máximo y requiere al menos 200 saltos adicionales sobre los de la licencia C (total 700 o más, según el sistema), además de demostrar habilidades de muy alto nivel. La licencia D es necesaria para convertirse en instructor candidato y para practicar algunas de las disciplinas más técnicas y peligrosas del paracaidismo.
El proceso de formación: del AFF al primer salto solo
Antes de obtener cualquier licencia, el estudiante de paracaidismo debe pasar por el programa de formación inicial. El sistema más extendido en el mundo es el AFF (Accelerated Freefall), en el que el estudiante aprende en caída libre acompañado de uno o dos instructores que lo asisten en los primeros saltos. El programa AFF consta de varios niveles progresivos que van aumentando la autonomía del estudiante.
Competición y licencias
Para competir en las categorías más altas de la FAI no siempre se exige un nivel específico de licencia, pero sí un número mínimo de saltos y la pertenencia a una federación nacional afiliada. Las competiciones de estudiante o de categorías de entrada tienen sus propios requisitos, generalmente menos exigentes.