La decisión de abrir: altitud y señal visual
La apertura del paracaídas es el momento más crítico de cualquier salto. Para decidir cuándo abrir, el paracaidista utiliza dos referencias principales: el altímetro de muñeca, que muestra la altitud sobre el nivel del suelo, y el altímetro visual (AAD o dispositivo de activación automática), que actúa como respaldo de seguridad si el paracaidista queda incapacitado.
Durante el curso AFF, la altitud de apertura asignada para los alumnos es de 1.500 metros. A medida que el paracaidista avanza, puede reducir gradualmente esta altitud dentro de los límites establecidos por la normativa local y la organización de paracaidismo, habitualmente la RAeC en España o la USPA en Estados Unidos.
Proceso de apertura paso a paso
El proceso comienza unos segundos antes de la altitud marcada. El paracaidista adopta una posición estable (arch position) y verifica visualmente el altímetro. A continuación, lanza el piloto (drogue o pilot chute): una pequeña capota que sale de la bolsa de extracción situada en la parte trasera del arnés. El piloto se infla con el viento relativo, extrae el bolso (d-bag) que contiene el paracaídas y despliega las cuerdas de suspensión de forma ordenada. Finalmente, el tejido del paracaídas se llena de aire y frenará al paracaidista en dos o tres segundos.
El paracaidista debe mantener la postura simétrica durante toda la secuencia para evitar giros en las cuerdas, conocidos como twists. Si las cuerdas giran, hay que patear con las piernas en la dirección contraria y liberar la torsión antes de maniobrar.
Tipos de sistemas de extracción
Existen dos sistemas principales. El pull-out consiste en sacar el piloto directamente de la bolsa con la mano y lanzarlo al viento; requiere más entrenamiento pero reduce el riesgo de apertura involuntaria. El throw-out es el sistema más extendido en Europa: el paracaidista agarra una maneta en forma de pelota situada en la parte trasera del arnés y la lanza hacia un lado. Es más intuitivo para principiantes.
El AAD: la última barrera de seguridad
El dispositivo de activación automática (AAD, como el Cypres o el MARS) monitoriza altitud y velocidad de descenso. Si detecta que el paracaidista supera cierta velocidad vertical por debajo de los 225 metros, corta el lazo de cierre del contenedor y despliega la reserva automáticamente. El AAD no exime al paracaidista de verificar su altímetro y actuar a tiempo, pero es una red de seguridad fundamental que ha salvado numerosas vidas.
Comprobación tras la apertura
Una vez abierto el paracaídas, el paracaidista debe realizar en menos de cinco segundos una comprobación visual del estado de la capota: forma cuadrada o rectangular, sin celdas cerradas, cuerdas sin twists ni nudos y controles de dirección accesibles. Si alguno de estos puntos falla, se activa el procedimiento de mal funcionamiento y se opta por la reserva.