El salto waltz es el punto de entrada al mundo de los saltos en patinaje artístico. No tiene una rotación completa, lo que lo hace menos intimidante, pero trabaja exactamente los mismos mecanismos de despegue y aterrizaje que los saltos más avanzados. Aprenderlo bien es la base para todo lo que viene después.
Carrera de aproximación
El waltz se prepara desde un arco de avance: llegas patinando hacia adelante, normalmente sobre el filo exterior del pie de impulso (pie izquierdo para los rotadores habituales). La aproximación debe tener suficiente velocidad para proyectarse hacia arriba, pero no tanta que pierda el control. Un ritmo moderado y fluido es lo ideal.
El despegue: filo exterior trasero
En el momento del despegue, el pie de salida está sobre el filo exterior trasero. Flexionas la rodilla para cargar el impulso y luego extiéndes la pierna enérgicamente hacia arriba mientras el pie libre (el derecho) balancea hacia adelante y hacia arriba para ayudar a elevar el cuerpo. Al mismo tiempo, los brazos se elevan para contribuir a la propulsión vertical.
El despegue debe ser hacia arriba, no hacia adelante. Un salto que viaja mucho horizontalmente indica que la energía no se está canalizando correctamente hacia arriba.
Medio giro en el aire
En el aire se completa media rotación. Como el despegue es de frente, en el punto más alto del salto el cuerpo ha girado 180 grados y ahora mira hacia atrás. Los brazos pueden estar abiertos durante este medio giro porque la rotación es breve y no necesita aceleración.
El aterrizaje en filo exterior trasero
El aterrizaje se produce sobre el filo exterior trasero del pie libre (el pie derecho), que es el contrario al de despegue. La rodilla debe estar flexionada en el momento del impacto para absorber la llegada. El pie de despegue se mantiene levantado hacia atrás. Los brazos se abren para equilibrar.
Una vez aterrizado, desliza sobre ese filo exterior trasero describiendo un arco suave hacia fuera. Ese arco es la señal de que el aterrizaje fue correcto.
Error más frecuente
El error más habitual es aterrizar con el peso demasiado hacia adelante, lo que provoca que el patín se clava con las picas o que el cuerpo se doble por la cadera. Trabaja el aterrizaje en seco (fuera del hielo) saltando sobre el pie derecho y manteniendo el equilibrio unos segundos antes de trasladarlo a la pista.