Entre los muchos títulos que la pelota vasca puede reclamar, uno es absolutamente irrefutable: la cesta punta, o jai alai, produce el objeto más rápido jamás lanzado por un ser humano en la práctica de un deporte. El Libro Guinness de los Récords ha reconocido en varias ocasiones la velocidad de la pelota de jai alai como una marca que no ha superado ningún otro deporte.
Los números del récord
La velocidad más alta registrada oficialmente de una pelota de cesta punta supera los 302 kilómetros por hora. Para poner esa cifra en perspectiva:
- El saque más rápido de la historia del tenis (Sam Groth, 2012) alcanzó los 263,4 km/h.
- Los mejores lanzadores de béisbol de las Grandes Ligas alcanzan los 160-170 km/h.
- Un buen golpe de golf driver puede superar los 280 km/h.
- Un disparo en hockey sobre hielo raramente pasa de los 200 km/h.
La pelota de cesta punta los supera a todos.
El principio físico: la cesta como palanca
La razón por la que la cesta punta permite velocidades tan extraordinarias es la física básica del movimiento circular. La cesta es un instrumento de aproximadamente 60-70 centímetros de largo. Cuando el pelotari lanza la pelota, el extremo de la cesta describe un arco de radio igual a la longitud total del brazo más la cesta.
Como la velocidad en el extremo de una palanca es proporcional a su longitud, y dado que la cesta añade casi el doble de longitud al brazo, la velocidad en el punto de lanzamiento es muy superior a la que podría alcanzar la mano sola. Es el mismo principio que hace que un lanzador de martillo en atletismo pueda lanzar el implemento mucho más lejos que si lo lanzara sin el cable.
El peligro de la velocidad
Esa velocidad no es solo un récord: también es un peligro real. Los jugadores de cesta punta llevan protecciones específicas y el diseño del frontón está pensado para que los espectadores estén detrás de una malla protectora que impide que las pelotas lleguen a las gradas. Un impacto de una pelota de jai alai a esa velocidad puede causar lesiones graves.
Los propios pelotaris han sufrido a lo largo de la historia golpes serios durante los partidos, y la formación técnica incluye siempre la gestión del riesgo y las técnicas correctas de esquiva en situaciones de peligro.
La velocidad de la mano desnuda
Para quienes practican la pelota a mano, la velocidad es mucho menor que la del jai alai, pero igualmente impresionante para ser alcanzada sin ningún instrumento. Los pelotaris de mano de élite pueden lanzar la pelota a velocidades de entre 100 y 150 km/h usando únicamente la palma de la mano. Que esa velocidad sea posible con la mano desnuda contra una pelota de cuero duro es en sí mismo un testimonio de la extraordinaria preparación física de estos deportistas.