La Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV) es el organismo que ha garantizado durante casi ochenta años la continuidad, la unificación y la proyección internacional de un deporte que sin esa estructura organizativa podría haberse quedado en un fenómeno puramente regional. Su historia es la de la transformación de un juego popular vasco en un deporte con presencia en más de treinta países.
Fundación: 1945, San Sebastián
La FIPV se fundó en 1945 en San Sebastián, en el período de posguerra europea que también vio nacer muchas otras federaciones deportivas internacionales. Los países fundadores fueron España, Francia, México, Argentina, Cuba y Uruguay, lo que refleja la distribución geográfica de la diáspora vasca en ese momento.
La necesidad de crear una federación internacional respondía a razones prácticas: cada país tenía sus propias reglas, sus propios reglamentos de campo y sus propias tradiciones de juego. Sin unificación, no era posible organizar competiciones internacionales serias. La FIPV asumió la tarea de armonizar los reglamentos sin eliminar las especificidades de cada modalidad y cada tradición local.
Los primeros Campeonatos del Mundo: 1952
El primer Campeonato del Mundo de Pelota Vasca se celebró en 1952 en San Sebastián. Fue un evento pionero que congregó a los mejores pelotaris de España, Francia y los países americanos en varias modalidades. La edición inaugural estableció el formato de la competición por modalidades que se mantiene hasta hoy.
Desde 1952, el Campeonato del Mundo se ha celebrado regularmente, con ediciones en San Sebastián, Pamplona, Buenos Aires, México, La Paz, Miami y otras ciudades. España y Francia han sido los países anfitriones más frecuentes, pero la rotación de sede ha contribuido a dar visibilidad internacional al deporte.
Los primeros campeonatos estuvieron dominados por los pelotaris vascos españoles y franceses, lo que era esperable dado el nivel competitivo existente. Sin embargo, con el paso de las décadas, México y Argentina fueron desarrollando pelotaris de nivel internacional en varias modalidades, lo que hizo la competición más equilibrada.
La estructura organizativa actual
La FIPV está presidida por un comité directivo elegido por los países miembros y tiene su sede histórica en San Sebastián. La federación gestiona:
- Los Campeonatos del Mundo: cada cuatro años, con categorías masculinas y femeninas en varias modalidades.
- Los Campeonatos Continentales: competiciones por continente (europeo, americano) que se celebran en los años entre mundiales.
- Los Juegos Mundiales: la participación de la pelota vasca en los Juegos Mundiales, el evento multideportivo para deportes no olímpicos.
- La homologación de materiales: las especificaciones técnicas de pelotas, frontones y equipaciones que deben cumplir las competiciones oficiales.
- Los programas de desarrollo: iniciativas para expandir el deporte en nuevos países y continentes.
Las federaciones nacionales
Bajo la FIPV existen las federaciones nacionales de cada país miembro. En España, la Real Federación Española de Pelota (RFEP) es la entidad que organiza los campeonatos nacionales, las ligas profesionales y los programas de base. Tiene su sede en Madrid y delegaciones en el País Vasco, Navarra, el País Vasco francés (bajo la tutela de la Federación Francesa) y en todas las regiones donde hay práctica activa.
La federación vasca (Euskal Pilota Federazioa) y la navarra tienen también una presencia institucional importante y organizan sus propias competiciones regionales, que son en muchos casos el escenario donde se forjan los mejores pelotaris antes de saltar al circuito nacional.
La pelota femenina: un avance tardío pero firme
Durante décadas, la pelota vasca fue un deporte casi exclusivamente masculino. Las mujeres participaban como espectadoras pero raramente como jugadoras en competiciones organizadas. La FIPV incorporó las categorías femeninas en los Campeonatos del Mundo de forma progresiva a partir de los años 1970 y 1980.
El crecimiento de la pelota femenina en las últimas décadas ha sido notable. Los campeonatos del mundo ahora incluyen categorías femeninas en la mayoría de las modalidades, y en el País Vasco y Navarra existen ligas femeninas profesionales o semiprofesionales con buenos niveles de seguimiento.
El reto del siglo XXI: visibilidad e internacionalización
La FIPV enfrenta en el siglo XXI el doble reto de mantener la afición en sus territorios de origen y de expandirse a nuevos mercados. La digitalización ha abierto posibilidades nuevas: las retransmisiones en streaming de los partidos profesionales llegan hoy a aficionados de todo el mundo, y las redes sociales permiten que las jugadas más espectaculares (especialmente de cesta punta) se difundan globalmente.
El debate sobre la inclusión olímpica sigue abierto y es uno de los principales objetivos estratégicos de la federación. Mientras tanto, la pelota vasca sigue siendo un deporte vivo, competitivo y culturalmente significativo para los territorios donde nació y para todas las comunidades del mundo donde la diáspora vasca la llevó.