El joc —juego en valenciano— es la unidad superior de puntuación de la pelota valenciana. Equivale a ganar cuatro quinzes y es la moneda con la que se decide el resultado de un partido: el equipo que primero alcanza el número de jocs acordado gana el encuentro. El término joc es también el nombre genérico de la partida de pelota valenciana: se va al trinquet a veure el joc, a ver el juego.
Del quinze al joc
La progresión de quinzes hacia el joc es el núcleo del sistema de tanteo de la pelota valenciana. Cuatro quinzes ganados —15, 30, 45 y el punto decisivo— equivalen a un joc. Este sistema hace que cada punto sea importante: en la pelota valenciana no existe el punto irrelevante, ya que cualquier quinze puede ser el que desequilibre la acumulación de jocs a favor de uno u otro equipo.
El joc como unidad de partido
Los partidos de pelota valenciana se disputan al mejor de un número determinado de jocs. En competición profesional, el formato más habitual es de cinco o seis jocs, con el primero que llega ganando el partido. Este formato permite que un equipo que empieza perdiendo pueda remontar si consigue encadenar varios jocs seguidos, lo que mantiene la tensión y el interés del partido hasta el final.
Diferencia entre joc y partida
En el vocabulario de la pelota valenciana, es importante distinguir entre joc —la unidad de puntuación— y partida —el partido completo. Una partida se compone de varios jocs, de la misma forma que un set de tenis se compone de varios juegos. Sin embargo, en el lenguaje coloquial, la palabra joc se usa a veces para referirse al partido completo: anem al joc puede significar vamos al partido, no solo vamos a jugar un joc.
El joc en la cultura valenciana
La palabra joc tiene un peso cultural que va más allá de su significado deportivo. En la Comunitat Valenciana, el joc de pilota es sinónimo de encuentro comunitario, de disputa noble entre rivales que se respetan, de tradición viva. Los grandes jocs históricos de la pelota valenciana —los partidos que han definido épocas— forman parte de la memoria colectiva de los pueblos donde se disputaron y se recuerdan con la misma intensidad que otros hitos culturales locales.