La escala i corda es la modalidad reina de la pelota valenciana. Se practica en el trinquet, con una cuerda que divide el campo a media altura, y es la modalidad con mayor presencia profesional, mayor número de practicantes y mayor seguimiento en los medios de comunicación valencianos. Para muchos aficionados, cuando se habla de pelota valenciana se habla, ante todo, de escala i corda.
El significado del nombre
El nombre escala i corda —escala y cuerda en valenciano— hace referencia a los dos elementos que definen la modalidad. La corda es la red transversal que se tiende en el trinquet a cierta altura y que los jugadores deben superar con sus golpes. La escala hace referencia al sistema de tanteo basado en los quinzes, que avanza de escala en escala: 15, 30, 45, joc.
El juego en el trinquet
La escala i corda se practica exclusivamente en el trinquet, el frontón cubierto con su arquitectura característica. El campo tiene una longitud de entre 50 y 60 metros, con paredes de piedra en los laterales y la llotja —la galería cubierta— en uno de los lados largos. La pelota puede rebotar en todas las paredes y el juego se desarrolla en tres dimensiones, con golpes que aprovechan los ángulos de rebote para descolocar al rival.
La liga profesional
La Liga Profesional de Escala i Corda es el torneo más importante del deporte y el que define la jerarquía entre los mejores pilotaris valencianos. Los partidos de la liga se disputan en distintos trinquets de la Comunitat Valenciana y se televisan en À Punt, la televisión autonómica, con audiencias que demuestran el arraigo popular del deporte. Los grandes partidos entre los mejores pilotaris congregan a cientos de aficionados en los trinquets y generan debates y comentarios que se mantienen durante semanas.
Escala i corda fuera de la Comunitat
Aunque la escala i corda es esencialmente un fenómeno valenciano, su práctica se ha extendido a otras comunidades autónomas y a algunos países latinoamericanos con presencia valenciana. En Argentina y en México existen comunidades de pelota valenciana que mantienen viva la tradición, aunque a una escala muy inferior a la de la Comunitat Valenciana.