El saque en el trinquet es uno de los gestos técnicos más importantes de la escala i corda. Es el primer golpe de cada punto, el momento en que el mitger pone la pelota en juego desde el dau, y un buen saque puede ganar el punto directamente o colocar al equipo contrario en una posición muy difícil. Dominar el saque, en su dimensión técnica y táctica, es una de las prioridades del entrenamiento de cualquier mitger.
La posición en el dau
El saque se realiza desde la zona del dau, el área delimitada en uno de los extremos del trinquet. El mitger debe estar dentro del dau en el momento del golpe. La posición dentro del dau puede variar según el tipo de saque que se quiera ejecutar: para un saque directo hacia el centro del campo contrario, el mitger se coloca en el centro del dau; para un saque hacia la llotja, se desplaza hacia el lado correspondiente.
El movimiento del saque
El saque comienza con la sujeción de la pelota en la mano no dominante. El mitger la lanza ligeramente hacia arriba para crear el movimiento del brazo dominante, que viene desde atrás en un arco amplio hasta el punto de impacto. El punto de impacto ideal es con el brazo extendido por encima de la cabeza, cuando la pelota está en el punto más alto de su lanzamiento. Este timing permite golpear con máxima potencia y control.
Superar la cuerda
El elemento más importante del saque en la escala i corda es que la pelota supere la cuerda. El mitger debe calibrar la fuerza y el ángulo del golpe para que la pelota pase por encima de la cuerda con margen suficiente —ni demasiado alta, que sería fácil de restar, ni demasiado pegada a la cuerda, con riesgo de tocarla. Los saques que buscan pasar muy cerca de la cuerda son más difíciles de restar pero también tienen más riesgo de error.
Los tipos de saque y su táctica
El repertorio de saques de un buen mitger incluye al menos cuatro variantes:
- Saque potente directo: busca que el reste no pueda llegar a la pelota por velocidad.
- Saque hacia la llotja: la pelota rebota en la pared de la llotja y llega al reste desde un ángulo lateral inesperado.
- Saque corto: cae cerca de la cuerda para obligar al reste a recorrer más campo y golpear en condiciones incómodas.
- Saque al cuerpo: dirigido directamente al cuerpo del reste para que no pueda preparar el golpe correctamente.
La variedad como arma
El secreto del gran sacador no es tener un saque imbatible, sino tener varios saques distintos que el reste no pueda anticipar. Un mitger que siempre saca igual es predecible, y los restos de nivel aprenden rápidamente a anticipar. El mitger que alterna potencia y colocación, dirección y efecto, mantiene al reste en permanente estado de incertidumbre y multiplica las posibilidades de ganar el quinze directamente en el saque.
La concentración en el saque
El saque es el único momento del partido en que el mitger controla completamente la situación. La pelota está en su mano y puede decidir cuándo y cómo lanzar. Esta ventaja psicológica debe aprovecharse: los mejores mitgers se toman su tiempo antes de sacar, respiran profundamente y deciden el tipo de saque según el estado del partido y las debilidades que han detectado en el reste contrario.