El saque es el inicio de cada tanto en la pelota vasca y tiene sus propias reglas diferenciadas del resto del juego. Dominar el saque es una ventaja táctica muy importante: un buen sacador puede obtener el punto directamente o colocar al rival en una posición muy difícil.
El cuadro de saque
El suelo del frontón está dividido en cuadros numerados desde el frontis (cuadro 1) hasta el fondo del frontón. El cuadro de saque es la zona desde donde el sacador debe lanzar la pelota. Si el jugador está fuera de esa zona al golpear la pelota, el saque no es válido.
En pelota a mano estándar, el saque se realiza desde los cuadros 4 o 4,5. En otras modalidades la zona puede estar más atrás, lo que da más tiempo de reacción al sacador pero también al receptor.
La línea de falta en el frontis
El frontis tiene marcada horizontalmente la línea de falta, una referencia de altura que la pelota debe superar en el saque. Si la pelota impacta por debajo de esa línea, el saque es falta. Normalmente la línea de falta está entre 1 metro y 1,80 metros del suelo, dependiendo de la modalidad.
El ángulo de salida
La posición del sacador dentro del cuadro y el ángulo con el que golpea la pelota determinan cómo rebota el esférico en el frontis y dónde va a dirigirse hacia la zona del receptor. Un sacador experto puede:
- Enviar la pelota larga, hacia la pared trasera.
- Dejarla corta, que bote pronto y sorprenda al receptor.
- Darle efecto (topspin o cortada) para que el bote sea irregular.
La falta de saque y la segunda pelota
En las modalidades que admiten segunda pelota, si el primer saque es falta, el sacador tiene derecho a un segundo intento. Si el segundo también falla, el tanto pasa automáticamente al equipo receptor. Esta regla incentiva al sacador a ser más cuidadoso en el segundo saque y al receptor a presionar más al sacador sabiendo que está en una segunda oportunidad.