La paleta es una de las modalidades más accesibles de la pelota vasca, tanto por el equipamiento como por su aprendizaje. El uso de una pala de madera en lugar de la mano desnuda o la cesta reduce la barrera de entrada y permite un juego más largo y técnico.
La pala
La pala de paleta vasca es una superficie plana de madera —generalmente haya o materiales compuestos en modelos modernos— con una empuñadura moldeada. Es más ancha que una pala de tenis de mesa pero bastante más ligera que una pala de pádel. La superficie de golpeo permite mayor control que la mano y mayor versatilidad que la cesta.
En competición oficial existen especificaciones estrictas de peso y dimensiones, que varían ligeramente entre la paleta goma y la paleta cuero.
Paleta goma
En paleta goma, la pelota es de caucho sólido, más blanda y con un bote pronunciado. Esto genera un juego más dinámico y ofensivo: los puntos son más cortos y los golpes más potentes. Se practica en frontones de 30 a 36 metros.
Es la variante más popular entre jugadores jóvenes y aficionados por la facilidad relativa de controlar una pelota que bota de forma predecible.
Paleta cuero
En paleta cuero, la pelota tiene un núcleo de caucho recubierto de hilo y cuero, similar a la pelota de mano pero algo mayor. Es más pesada y su bote es más irregular, lo que exige mayor técnica. Se juega en frontones más cortos, generalmente de 30 metros, y los puntos suelen ser más largos y técticos que en paleta goma.
El juego
La mecánica de juego es similar a las otras modalidades: golpear la pelota contra el frontis haciendo que bote dentro del campo rival y que el contrario no pueda devolverla. El saque, la línea de falta y las zonas de juego se determinan por las líneas marcadas en el suelo del frontón.
La paleta se juega tanto en individual (mano a mano) como en parejas, siendo esta segunda modalidad la más habitual en competición.