Cuando se habla de los deportes más practicados del mundo, los nombres que primero vienen a la mente son el fútbol, el baloncesto o el voleibol. Pero hay un deporte que aparece en los rankings de practicantes globales con una cifra que sorprende incluso a los aficionados al deporte: la petanca, con aproximadamente 250 millones de jugadores en todo el mundo, se cuenta entre los deportes con más seguidores activos del planeta.
¿Cómo se llega a 250 millones?
La cifra de 250 millones de practicantes proviene de las estimaciones de la FIPJP y de estudios de alcance de la práctica deportiva realizados en distintos países. Es importante matizar: esta cifra incluye tanto a jugadores federados (que compiten en ligas y torneos oficiales) como a practicantes ocasionales (los que juegan un par de veces al año en un picnic familiar o en las vacaciones).
El número de jugadores federados es mucho menor: la FIPJP tiene afiliadas a más de 100 federaciones nacionales, y la suma de los socios de todas ellas representa una fracción de esos 250 millones. La gran mayoría de los practicantes de petanca en el mundo son jugadores informales que juegan sin estar vinculados a ningún club ni federación.
Pero eso no les resta legitimidad como practicantes. De hecho, esa capacidad de ser practicado informalmente, sin inscripciones, sin cuotas y sin instalaciones específicas, es precisamente lo que explica la cifra enorme de practicantes.
La geografía de los 250 millones
¿Dónde están esos 250 millones de jugadores de petanca? La distribución es reveladora:
- Europa: especialmente Francia, Bélgica, España, Italia, Suiza y los países mediterráneos. Aquí está la base histórica del deporte.
- Norte de África: Marruecos, Argelia y Túnez tienen comunidades petanquistas enormes, heredadas de la época colonial francesa.
- Sudeste Asiático: Tailandia, Laos, Vietnam, Camboya, Malasia. La región tiene una de las mayores concentraciones de practicantes del mundo.
- Francia de Ultramar: la Polinesia Francesa, Nueva Caledonia, las Antillas francesas y la Guayana Francesa tienen culturas petanquistas muy arraigadas.
- África subsahariana: países con influencia histórica francesa como Costa de Marfil, Senegal y Madagascar practican la petanca de forma masiva.
El resultado de esta distribución es que la petanca es, quizás, el deporte más genuinamente multicultural del mundo: se juega en todos los continentes, en culturas muy diversas y en condiciones económicas y climáticas completamente distintas.
La democratización del deporte
La petanca cumple todos los criterios de lo que podría llamarse un «deporte democrático»:
- Coste bajo: un juego de bolas de calidad media cuesta entre 30 y 100 euros. Las bolas duran décadas con un mantenimiento mínimo.
- Sin infraestructura específica: no hace falta una pista especial, un campo de dimensiones fijas ni un suelo de material concreto.
- Sin límite de edad: niños de 5 años y abuelos de 85 pueden jugar en la misma partida y pasarlo bien.
- Sin límite físico: una persona en silla de ruedas, con una pierna amputada o con artritis en las manos puede jugar petanca con el reglamento estándar.
- Sin límite de nivel: un principiante puede disfrutar de una partida desde el primer día. La curva de aprendizaje es suave y el progreso es constante.
Estas características hacen de la petanca uno de los deportes más inclusivos que existen, y explican por qué ha podido arraigarse en culturas y contextos tan diferentes.
El contraste con otros deportes
Para poner en perspectiva los 250 millones de practicantes de petanca, vale la pena comparar:
- Golf: unos 60-70 millones de practicantes en todo el mundo.
- Tenis: unos 87 millones.
- Rugby: unos 8-10 millones de jugadores federados.
- Béisbol: unos 65 millones.
La petanca supera ampliamente a todos estos deportes en número de practicantes. Los deportes que la superan son fundamentalmente el fútbol (unos 265 millones de jugadores federados), el voleibol (500 millones incluyendo el de playa) y quizás el baloncesto y el cricket según cómo se mida.
Que un juego nacido en un pueblo del sur de Francia en 1907 haya llegado a ser uno de los deportes más practicados del planeta es, sin duda, una de las historias más fascinantes del deporte moderno.