El polo tiene fama de ser el deporte más caro del mundo, y no es una reputación injustificada. Requiere caballos altamente especializados, equipamiento específico e instalaciones de gran tamaño. Sin embargo, también es uno de los deportes más dinámicos y apasionantes que existen. Si sientes curiosidad por él, esta guía te explica cómo acercarte a él de manera realista.
Por qué es el deporte más caro
El polo no se puede practicar con cualquier caballo. Los caballos de polo —llamados “ponies” aunque sean de tamaño completo— son los équidos más especializados del mundo: se entrenan durante años para acelerar y frenar en segundos, girar bruscamente a plena velocidad y mantener la calma bajo el contacto físico con otros caballos. Un jugador profesional puede utilizar entre 6 y 8 caballos distintos durante un solo partido.
A eso se suman los costes de mantenimiento, alimentación, veterinaria, herraje y transporte. Es la principal razón por la que el polo es accesible a un número limitado de personas.
Clubs de polo en España
España tiene una tradición polista de calidad, especialmente en el sur. Los clubs de referencia son:
- Santa María Polo Club (Sotogrande, Cádiz): uno de los más prestigiosos de Europa, sede del Open de Polo de Sotogrande de alta handicap.
- El Pucará Polo Club (Jerez de la Frontera): con un fuerte componente de formación y cantera.
- Club de Campo Villa de Madrid: histórico club madrileño con actividad polista.
Muchos de estos clubs ofrecen clases de introducción al polo donde el alumno puede montar caballos del propio club, lo que reduce considerablemente la barrera inicial.
El sistema de handicaps
El polo utiliza un sistema de handicap individual que mide el nivel de cada jugador en una escala de -2 a 10 goles. Un jugador de 10 goles (el máximo) es considerado un jugador de élite mundial; históricamente, casi todos son argentinos. Adolfo Cambiaso, con 10 goles durante décadas, es el mejor de la historia moderna.
Los jugadores principiantes empiezan en -2 y van subiendo con la experiencia y los resultados en competición.
Empieza por la equitación
Si no tienes base ecuestre, el camino correcto es empezar con clases de equitación en un club o hípica convencional. Necesitarás dominar el galope, los giros y el control a una mano antes de añadir el mazo y la pelota. La mayoría de clubs de polo tienen su propio programa de iniciación que combina equitación básica con introducción al golpeo.
Equipo básico para empezar
- Casco de polo (más rígido que el de equitación convencional)
- Botas altas y rodilleras
- Mazo de polo (el club suele facilitarlo en las clases)
El polo requiere paciencia, inversión y dedicación. Pero quienes entran en este mundo suelen engancharse para siempre.