El polo es uno de los deportes de equipo más complejos y espectaculares del mundo. Cuatro jinetes por bando, caballos que pueden alcanzar los 50 km/h y un campo del tamaño de nueve canchas de fútbol: entender sus reglas básicas es el primer paso para disfrutarlo plenamente.
El equipo
Cada equipo de polo tiene cuatro jugadores montados a caballo, numerados del 1 al 4 según su posición. El número 1 es el delantero ofensivo, con la función principal de anotar. El número 2 también tiene un rol muy atacante y es habitualmente la posición más dinámica del equipo. El número 3 suele ser el mejor jugador del equipo, actuando como eje del juego, y el número 4 es el defensor principal, responsable de proteger la portería propia.
La suma de los hándicaps individuales de los cuatro jugadores determina el hándicap total del equipo, que es la base del sistema de compensación del polo.
El campo
El campo de polo es el terreno de juego más grande del deporte organizado: mide 274 metros de largo y 182 metros de ancho (si no hay vallas laterales), o 146 metros de ancho si las vallas están presentes. En cada extremo hay dos postes de gol separados 7,3 metros entre sí y de altura ilimitada. El campo está cubierto de hierba y se mantiene a una altura corta para permitir el rodamiento de la pelota.
La pelota y el mazo
La pelota de polo es de plástico duro, blanca, con un diámetro de unos 8,3 centímetros y un peso de entre 120 y 135 gramos. El mazo (mallet) tiene una caña de bambú o fibra de carbono y una cabeza cilíndrica de madera dura. Solo se puede golpear con los lados de la cabeza, nunca con los extremos.
Duración del partido
Un partido de polo se divide en períodos llamados chukkers de 7,5 minutos cada uno. El árbitro detiene el cronómetro cada vez que la pelota sale del campo o hay un fallo. Entre chukkers se descansan 3-4 minutos, y en el ecuador del partido hay un descanso más largo de unos 15 minutos.
Los partidos pueden tener 4, 6 u 8 chukkers según el nivel. Los torneos de alto nivel como el Abierto Argentino usan 8 chukkers. Un partido de 6 chukkers dura aproximadamente dos horas con todos los descansos incluidos.
Cómo se gana
El equipo que marque más goles al finalizar el último chukker gana el partido. Cada gol vale exactamente un punto. Si al final del tiempo reglamentario hay empate, se juega un chukker de muerte súbita: el primer equipo en marcar gana. Si no hay gol en ese período, el resultado se resuelve con un lanzamiento de disco.
Tras cada gol, los equipos cambian de portería para igualar las condiciones del terreno, el viento o la luz solar. Esta norma es característica del polo y no existe en prácticamente ningún otro deporte de equipo.