Caer al agua es parte del rafting. Ocurre en todos los niveles, incluso en grupos con experiencia. Lo que determina si es un susto menor o una situación grave es lo que haces en los primeros segundos. La posición defensiva y las técnicas de autorescate se aprenden antes de entrar al río, no mientras lo necesitas.
Los primeros segundos
Al caer al agua, el instinto dice que hay que luchar contra la corriente. Es el instinto equivocado. Lo primero:
- No entres en pánico. El chaleco salvavidas te mantiene a flote sin esfuerzo.
- Adopta la posición defensiva de inmediato.
- Protégete la cabeza con los brazos si hay rocas cerca.
La posición defensiva
Esta es la posición que practica todo el equipo antes de entrar al río:
- Boca arriba, con la espalda en el agua.
- Pies hacia adelante (aguas abajo), levantados y visibles sobre la superficie.
- Rodillas ligeramente flexionadas para absorber golpes con las piernas, no con la espalda.
- Brazos extendidos lateralmente, como remos, para mantener el equilibrio y orientarte.
- Cabeza levantada para ver lo que se aproxima.
En esta posición, los pies son el sistema de amortiguación. Cuando la corriente te lleva hacia una roca, los pies rebotan contra ella y el cuerpo pasa sin golpear con la espalda o la cabeza.
Lo que nunca debes hacer en corriente: intentar ponerte de pie. En aguas rápidas, el pie puede quedar atrapado entre rocas del fondo mientras la corriente te empuja encima. Este “atrapamiento de pie” es una de las causas de ahogamiento más frecuentes en ríos.
Nadar activamente hacia la balsa o la orilla
Una vez fuera de la zona de rápidos o si el agua se calma:
- Si la balsa está cerca (menos de 10 metros), nada hacia ella con el estilo que prefieras.
- Si la balsa está lejos, nada en diagonal hacia la orilla más próxima o hacia el eddy más cercano.
- No nades en sentido contrario a la corriente; es agotador y contraproducente. Nada siempre en diagonal.
Cómo volver a subir a la balsa
Cuando alcanzas la balsa:
- Agarra la cuerda de seguridad exterior o la mano que te ofrecen.
- Coloca los pies en el tubo exterior como punto de apoyo.
- Con un impulso combinado (tú impulsándote, los compañeros tirando), lánzate encima del tubo.
- Entra rodando y vuelve a tu posición.
Los compañeros deben tenderte la mano o el remo antes de que llegues a la balsa. Esperar a que el nadador toque la balsa para actuar es demasiado tarde en corriente fuerte.
El papel del equipo
El guía coordina el rescate desde la balsa y puede lanzar una cuerda de rescate (throw bag) si el nadador está lejos. El resto del equipo rema para acercar la balsa al compañero o para mantenerla en posición en un eddy mientras esperan.
Conocer tu rol como remero cuando alguien cae es tan importante como saber qué hacer cuando eres tú el que cae.