La short line es la referencia geométrica central de la pista de raquetbol. Su nombre —línea corta— puede resultar confuso al principio, porque no indica que la línea sea corta en sí misma (atraviesa toda la anchura de la pista), sino que su función es determinar el saque corto: el error que ocurre cuando la pelota no la supera.
Situada exactamente en el punto medio de la pista, a 6,1 metros de la pared frontal y 6,1 metros de la pared trasera, la short line divide el espacio de juego en dos mitades iguales. La mitad delantera —entre la pared frontal y la short line— es la zona de saque; la mitad trasera —entre la short line y la pared trasera— es la zona de recepción durante el saque.
La short line y la zona de saque
La zona de saque está definida por dos líneas paralelas: la service line (1,5 metros delante de la short line, hacia la frontal) y la propia short line. El sacador debe estar dentro de esta zona al ejecutar el saque y no puede cruzar ninguna de las dos líneas. Una vez que el saque se completa válidamente, el sacador puede moverse libremente por toda la pista.
Relación con la service line
La short line y la service line trabajan juntas para delimitar la zona de saque. La service line evita que el sacador se ponga demasiado cerca de la pared frontal (lo que daría demasiada ventaja), y la short line garantiza que el saque tenga suficiente profundidad para llegar al área trasera y no resultar demasiado fácil de atacar para el receptor.
Aprendizaje visual para principiantes
Para los principiantes, la short line es la referencia más fácil de memorizar en la pista: divide el suelo exactamente por la mitad y es siempre visible. Recordar que «el saque debe pasar la línea del medio» es la forma más simple de entender la norma básica del saque en raquetbol.