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Salto de Esquí

Deporte olímpico de invierno en el que los atletas descienden por una rampa y saltan lo más lejos posible, siendo puntuados por distancia y por la elegancia del vuelo.

Cómo la posición en V revolucionó el salto de esquí

La historia del estilo en V: por qué fue rechazado al principio, cómo Jan Boklöv demostró que era superior y cómo la física explica la ventaja aerodinámica de esta posición.

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En 1985, un saltador sueco llamado Jan Boklöv hizo algo que iba contra todo lo que los entrenadores de salto de esquí habían enseñado durante décadas: abrió sus esquís en forma de V durante el vuelo. Los puristas se horrorizaron. Los jueces lo penalizaron. Y sin embargo, Boklöv seguía volando más lejos que todos los demás. La posición en V es hoy el estándar universal del deporte, un ejemplo perfecto de cómo una idea contraintuitiva puede transformar completamente un deporte.

El contexto: el estilo paralelo como dogma

Antes de Boklöv, el dogma del salto de esquí era el estilo paralelo: los esquís debían mantenerse absolutamente juntos durante todo el vuelo, con el cuerpo tan horizontal como fuera posible. Esta técnica había sido perfeccionada durante décadas y los entrenadores la consideraban el resultado de generaciones de experiencia acumulada.

Los jueces de estilo penalizaban cualquier apertura de los esquís como error técnico, y los atletas que experimentaban con posiciones diferentes eran corregidos inmediatamente por sus entrenadores.

La experimentación de Boklöv

Jan Boklöv no buscaba revolucionar el deporte cuando comenzó a abrir los esquís. Simplemente encontró, a través de la experimentación personal, que esa posición le parecía más natural y le daba más control durante el vuelo. Y los resultados: saltaba más lejos.

El principio físico que explica la ventaja de la V es el mismo que permite volar a los aviones: la sustentación aerodinámica.

La física de la posición en V

Cuando los esquís se abren en V, crean una superficie alar que el aire que viene de abajo tiene que esquivar. El flujo de aire que pasa por debajo de la V es forzado a desviarse hacia abajo, y por la tercera ley de Newton (a cada acción corresponde una reacción igual y opuesta), esa desviación del aire hacia abajo genera una fuerza hacia arriba sobre los esquís: la sustentación.

Además, el cuerpo del saltador, colocado entre los dos esquís en la posición en V, actúa como el fuselaje de un avión: la superficie total del «ala» (los dos esquís + el traje entre ellos) es mayor que la que creaba el estilo paralelo.

¿Cuánto más lejos permite volar la V? Los estudios aerodinámicos realizados en la década de 1990 estimaron que la posición en V permitía saltar entre un 8% y un 15% más lejos que el estilo paralelo en igualdad de condiciones. Esto se traduce en 10-20 metros adicionales en un trampolín grande, una diferencia enorme.

La resistencia inicial: cuando la tradición frena el progreso

La adopción del estilo en V encontró resistencias en múltiples frentes:

Los jueces de estilo: estaban formados para premiar la elegancia del estilo paralelo. La V les parecía torpe, antiestética y contraria a la esencia del deporte.

Los entrenadores: habían dedicado años a perfeccionar la técnica paralela. Admitir que la V era mejor implicaba admitir que todo ese trabajo había sido subóptimo.

Los rivales: los saltadores que competían con el estilo paralelo preferían no creer que necesitaban cambiar de técnica.

Sin embargo, los resultados son los resultados. La Copa del Mundo 1988-89, ganada por Boklöv con su técnica heterodoxa, convenció a los más pragmáticos. Y cuando otros saltadores comenzaron a adoptar la V y también mejoraban sus distancias, la resistencia se hizo insostenible.

El cambio reglamentario: cómo los jueces aprendieron a valorar la V

La FIS tuvo que actualizar los criterios de evaluación del estilo para adaptarse a la nueva realidad. Los jueces aprendieron a valorar la elegancia y la precisión dentro del estilo en V, no a compararlo con el estilo paralelo. Una V perfectamente simétrica, con los esquís en el ángulo correcto y el cuerpo bien posicionado, pasó a ser premiada con las máximas notas de estilo.

Hoy en día, la posición en V es tan natural para los saltadores jóvenes que muchos ni siquiera saben que existe otra forma de hacerlo. La tradición del estilo paralelo es historia del deporte, no una opción competitiva.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la posición en V permite saltar más lejos?
La posición en V genera más sustentación aerodinámica que el estilo paralelo. Los esquís actúan como un ala: el aire que pasa por debajo de la V es desviado hacia abajo, creando una fuerza de sustentación hacia arriba que eleva al saltador y le permite volar más lejos con la misma velocidad.
¿Todos los saltadores usan la posición en V?
Sí. Desde principios de los años 90, prácticamente todos los saltadores de esquí de élite usan la posición en V. El estilo paralelo ha desaparecido completamente de la competición de alto nivel.

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