Los slides son una de las dos grandes familias de trucos sobre obstáculos en el skateboard, junto con los grinds. A diferencia de estos, donde los ejes metálicos hacen el contacto, en los slides es la propia tabla de madera la que roza y desliza sobre la superficie del obstáculo. Esto implica una geometría diferente: el skater suele acercarse al obstáculo de manera más perpendicular, colocando la tabla en ángulo recto (o casi) sobre él, lo que crea una figura visualmente llamativa y técnicamente exigente.
El boardslide, la variante más básica, consiste en subir al obstáculo con la tabla perpendicular a este y deslizar desde el centro de la tabla. Parece sencillo, pero mantener el equilibrio con la tabla atravesada exige una postura muy controlada y el control constante del peso. El noseslide y el tailslide son variaciones donde solo el extremo delantero o trasero de la tabla hace contacto con el obstáculo, lo que reduce la base de apoyo y aumenta considerablemente la dificultad. La salida de estos trucos también es más compleja, ya que el skater debe rotar la tabla de vuelta a su eje natural antes de aterrizar.
En la cultura skate, los slides tienen tanto peso como los flips o los grinds. Algunos slides, como el noseslide sobre una barra larga o el tailslide en un banco elevado, son trucos de alto nivel que requieren años de práctica. En la competición olímpica, combinados con rotaciones del cuerpo (frontside 180 noseslide, por ejemplo), se convierten en elementos de gran valor que los atletas de élite encadenan con naturalidad dentro de sus runs más exigentes.