En la historia de los deportes de deslizamiento olímpicos, pocos atletas han dominado su disciplina de forma tan absoluta y prolongada como Martins Dukurs en el skeleton masculino. El piloto letón acumuló durante la primera mitad de la década de 2010 un número de victorias en la Copa del Mundo que no tiene parangón en el skeleton moderno, estableciendo un estándar de dominio que los analistas del deporte no dudan en calificar como el más impresionante de la historia de la disciplina.
El volumen de victorias de Dukurs en el circuito de Copa del Mundo supera las 50 pruebas individuales ganadas a lo largo de su carrera, lo que lo sitúa en una categoría aparte dentro del skeleton. Para contextualizar esta cifra: en el circuito de Copa del Mundo de skeleton hay habitualmente entre 6 y 8 pruebas por temporada, lo que significa que Dukurs ha ganado el equivalente a más de seis temporadas completas de victorias a lo largo de su carrera. Esta consistencia en el tiempo —no solo en un período puntual sino durante más de una década— es lo que hace su palmarés verdaderamente histórico.
La naturaleza del dominio de Dukurs es analíticamente fascinante. Los datos de sus tiempos por tramo en las diferentes pistas muestran que su ventaja no provenía de un único aspecto del skeleton sino de una combinación de factores: uno de los mejores tiempos de salida del circuito, una técnica de guía extraordinariamente eficiente en las curvas más técnicas, y una capacidad de adaptación a distintas pistas y condiciones que pocos pilotos han igualado. Los analistas del equipo letón han trabajado metódicamente en cada uno de estos componentes durante toda la carrera de Dukurs, creando un sistema de rendimiento que es tanto un logro individual como un logro colectivo del programa de skeleton letón.