Una de las primeras cosas que llaman la atención del snooker es la variedad de colores sobre la mesa y el hecho de que cada uno de ellos tiene un valor distinto. Conocer cuánto vale cada bola y cómo funciona el sistema de puntuación es indispensable para seguir el juego con propiedad.
Las 15 bolas rojas: la base del sistema
Las 15 bolas rojas son idénticas entre sí y cada una vale 1 punto. Se colocan al inicio del frame en forma de triángulo en la mitad superior de la mesa, justo por detrás de la bola rosa. Son las que abren cada secuencia de juego: el jugador siempre debe meter una roja antes de poder intentar una bola de color.
A diferencia de las bolas de color, las rojas no regresan a la mesa una vez que son potadas. Cada roja que desaparece de la mesa reduce las oportunidades disponibles para ambos jugadores.
Las 6 bolas de color y su valor
Las bolas de color tienen valores crecientes y posiciones fijas sobre el tapete:
- Amarilla: 2 puntos. Se coloca en el extremo izquierdo de la zona D, al inicio del frame.
- Verde: 3 puntos. Se coloca en el centro de la línea de la zona D.
- Marrón: 4 puntos. Se coloca en el extremo derecho de la zona D.
- Azul: 5 puntos. Se coloca en el centro exacto de la mesa, equidistante de todos los lados.
- Rosa: 6 puntos. Se coloca justo delante del triángulo de rojas, entre las rojas y la bola azul.
- Negra: 7 puntos. Se coloca al fondo de la mesa, detrás del triángulo de rojas.
La negra: la bola decisiva
La negra es la bola más valiosa y la más buscada. En un frame donde el jugador mete cada una de las 15 rojas acompañada de la negra, acumula 8 puntos por combinación (1 de la roja más 7 de la negra), lo que suma 120 puntos solo en esa fase. Luego, al potarse los seis colores en orden, se suman otros 27 puntos (2+3+4+5+6+7), dando el total máximo de 147.
Elegir la negra tras cada roja es la estrategia óptima, pero también la más difícil: la negra está situada en el extremo de la mesa y dejarla en posición favorable tras potarla es uno de los retos técnicos más complejos del snooker.
El sistema de puntos en la práctica
Durante la fase de rojas, los jugadores pueden elegir cualquier bola de color tras cada roja. En la práctica, la elección depende no solo del valor de la bola sino de la posición en que quedará la blanca para el siguiente golpe. Un jugador avanzado prefiere a veces la azul (5 puntos) bien posicionada antes que la negra (7) mal situada.
Cuando ya no quedan rojas sobre la mesa, los colores deben potarse en orden estricto de menor a mayor valor: amarilla, verde, marrón, azul, rosa y negra. En esta fase las bolas no vuelven a colocarse: una vez que son potadas, desaparecen definitivamente.
Las faltas y las penalizaciones
En caso de falta, el rival recibe como mínimo 4 puntos o el valor de la bola afectada, lo que sea mayor. Por eso un golpe que afecte a la negra por error otorga 7 puntos al contrario. Las penalizaciones son parte de la táctica: a veces interesa cometer una falta menor para no dejar al rival con una posición muy favorable.