El snooker es uno de los deportes de precisión más exigentes del mundo. A diferencia de otros juegos de billar, tiene un reglamento muy específico que obliga a los jugadores a seguir una secuencia estricta de juego. Entender sus reglas básicas permite apreciar por qué cada golpe tiene una dimensión táctica y técnica que va mucho más allá de simplemente meter bolas en los agujeros.
Las 22 bolas y su disposición
Una partida de snooker comienza con 22 bolas sobre la mesa: 15 bolas rojas y 6 bolas de colores (amarilla, verde, marrón, azul, rosa y negra), más la bola blanca, que es la bola de juego con la que siempre se golpea.
Las 15 rojas se colocan en triángulo en la zona superior de la mesa. Cada una de las bolas de color tiene una posición fija marcada sobre el paño: la amarilla en el extremo izquierdo de la línea D, la verde en el centro, la marrón a la derecha, la azul en el centro exacto de la mesa, la rosa justo por delante del triángulo de rojas y la negra al fondo.
La secuencia rojo-color
La regla fundamental del snooker es la secuencia alternante. El jugador que comienza su turno debe meter una bola roja. Si lo consigue, puede elegir qué bola de color intentar a continuación. Si también la mete, vuelve a tener que intentar una roja, y así sucesivamente.
Las bolas rojas, una vez potadas, no vuelven a la mesa. Las bolas de color, en cambio, vuelven a su posición original cada vez que son potadas mientras quede al menos una roja sobre la mesa. Solo cuando se hayan metido todas las rojas las bolas de color se pegan en orden (de menor a mayor valor) y ya no regresan.
Puntuación por bola
Cada bola tiene un valor en puntos. Las rojas valen 1 punto cada una. Las de color tienen valores distintos: la amarilla vale 2, la verde 3, la marrón 4, la azul 5, la rosa 6 y la negra 7. El break máximo posible (meter todas las bolas sin fallar) es de 147 puntos.
El turno y el break
Un jugador continúa en la mesa mientras siga metiendo bolas. Todo lo que acumula en un mismo turno ininterrumpido se llama break. Si falla o comete una falta, el turno pasa al rival.
Hacer un gran break requiere no solo precisión al golpear, sino también dejar la bola blanca en una posición favorable para el siguiente golpe. Esta combinación de poteo y posicionamiento es la esencia técnica del snooker.
El frame y el partido
Un frame es una partida completa, desde que se colocan todas las bolas hasta que se terminan. Los torneos profesionales se disputan al mejor de un número impar de frames: el mejor de 9 en las primeras rondas, el mejor de 35 en la final del Campeonato Mundial. Gana quien alcance primero la mayoría de frames.
Si en el último color posible los dos jugadores están empatados, la bola negra decide: se recoloca y el que la meta primero gana el frame.