La creación de una estructura internacional fue el paso que transformó el tchoukball de un experimento educativo suizo en un deporte con vocación global. La Federación Internacional de Tchoukball, conocida por sus siglas en francés FITB (Fédération Internationale de Tchoukball), es el eje sobre el que gira toda la organización del deporte a nivel mundial.
La fundación de la FITB
La FITB fue fundada en 1971, apenas un año después de que Hermann Brandt publicara el estudio que dio origen al tchoukball. Esta rapidez en la constitución de una organización internacional refleja el impacto que tuvo el trabajo de Brandt en los círculos educativos y deportivos de Suiza y los países vecinos: había suficiente entusiasmo y suficientes practicantes como para justificar una estructura organizativa formal en muy poco tiempo.
La sede de la FITB se estableció en Ginebra, Suiza, ciudad que ya era entonces sede de numerosas organizaciones internacionales y que tenía el valor simbólico de ser la ciudad donde el tchoukball había nacido y dado sus primeros pasos. Ginebra sigue siendo la sede oficial de la FITB en la actualidad.
Las funciones de la FITB
La Federación Internacional asume varias responsabilidades fundamentales para el desarrollo del tchoukball:
Reglamentación: la FITB es el organismo que establece y actualiza el reglamento oficial del tchoukball. Cualquier modificación de las reglas del juego debe ser aprobada por la FITB para tener validez en las competiciones internacionales.
Organización de competiciones: la FITB organiza y supervisa los campeonatos mundiales de tchoukball, tanto en categoría absoluta (masculina, femenina y mixta) como en categorías de edad (juvenil, etc.).
Afiliación de federaciones nacionales: los países que desean participar en competiciones internacionales deben contar con una federación nacional afiliada a la FITB. La federación internacional verifica que las federaciones nacionales cumplen los estándares requeridos.
Desarrollo global: la FITB trabaja activamente para expandir el tchoukball hacia regiones del mundo donde aún no tiene presencia significativa, especialmente en África, América Latina y Oceanía.
Formación de árbitros y técnicos: la FITB establece los criterios de formación y certificación de árbitros, entrenadores y jueces de línea para garantizar la uniformidad del juego en todo el mundo.
Los primeros campeonatos mundiales
Los primeros campeonatos mundiales de tchoukball se organizaron bajo los auspicios de la FITB en los años 80, cuando el número de países con federaciones activas era ya suficiente para justificar una competición de nivel mundial. Desde entonces, los mundiales de tchoukball se han celebrado con regularidad, inicialmente cada cuatro años y con el tiempo con mayor frecuencia a medida que el deporte fue creciendo.
Los primeros campeonatos mundiales estuvieron dominados por Suiza y otros países europeos, pero la llegada de Taiwán a las competiciones internacionales transformó radicalmente el panorama: la selección taiwanesa se convirtió rápidamente en la referencia mundial y ha dominado la mayor parte de las ediciones posteriores.
La FITB en el siglo XXI
En el siglo XXI, la FITB ha trabajado para modernizar la estructura organizativa del tchoukball y adaptar el deporte a los nuevos contextos del deporte internacional. Esto ha incluido la actualización del reglamento, la creación de formatos de competición más dinámicos y atractivos para el público, y el impulso de la presencia del tchoukball en los medios digitales y las redes sociales para acercar el deporte a nuevas audiencias.
La aspiración a largo plazo de la FITB es lograr el reconocimiento del tchoukball por parte del Comité Olímpico Internacional, un objetivo que requiere cumplir con criterios de expansión geográfica y número de practicantes que la federación trabaja activamente para alcanzar.