La estructura temporal de un partido de tchoukball tiene algunas particularidades que conviene conocer, ya que las competiciones internacionales pueden utilizar dos formatos diferentes: el formato por tiempo y el formato por sets o puntos.
Formato por tiempo: los tres períodos
En el formato más común a nivel internacional, un partido de tchoukball se divide en tres períodos de 15 minutos cada uno, con descansos de 5 minutos entre períodos. El reloj corre de manera continua durante el juego, deteniéndose solo en las interrupciones oficiales previstas por el reglamento (tiempo muerto, lesiones graves, etc.).
Al finalizar los tres períodos, gana el partido el equipo que haya acumulado más puntos en total. No hay distinción entre períodos: todos los puntos cuentan igual independientemente del momento del partido en que se marquen.
Si al final de los tres períodos el marcador está empatado, se puede jugar un período adicional de prórroga de 5 minutos para determinar al ganador. Si la igualdad persiste, el resultado se puede decidir mediante un sistema de desempate específico según el reglamento de la competición.
Formato por sets: la modalidad competitiva
En muchas competiciones internacionales de alto nivel, incluidos los campeonatos mundiales organizados por la FITB, se utiliza el formato por sets. En este caso, el partido se decide en el mejor de tres sets, y cada set se juega hasta que un equipo llega a 25 puntos con una ventaja mínima de 2 puntos sobre el rival.
Si ambos equipos llegan al empate 24-24, el set continúa hasta que uno de los dos consigue esa diferencia de dos puntos (26-24, 27-25, 28-26, etc.). No hay un techo máximo de puntos en este sistema de desempate.
El partido finaliza en cuanto un equipo gana dos sets: puede terminar en dos sets si el mismo equipo gana los dos primeros, o necesitar los tres si cada equipo gana uno. El tercer set decisivo, si es necesario, se juega con las mismas reglas que los anteriores.
Tiempos muertos
Cada equipo dispone de un número limitado de tiempos muertos durante el partido, generalmente uno por período en el formato por tiempo o uno por set en el formato por sets. El tiempo muerto dura 30 segundos y permite al entrenador dar instrucciones a sus jugadores y reorganizar la estrategia de equipo.
Los tiempos muertos son especialmente valiosos en los momentos de mayor presión competitiva: cuando el rival va en racha de puntos consecutivos, es habitual ver a los entrenadores pedir tiempo muerto para frenar el ímpetu contrario y reorganizar al equipo.