Deng Yaping es la jugadora de tenis de mesa más laureada de la historia y una de las figuras más inspiradoras del deporte chino. Nacida el 6 de febrero de 1973 en Zhengzhou, provincia de Henan, ganó cuatro medallas de oro olímpicas y ocho títulos mundiales en una carrera marcada por la superación de las dudas ajenas y por un nivel de juego que ninguna rival de su época pudo igualar.
La negativa del equipo nacional: el combustible de la ambición
La historia más conocida de Deng Yaping es también la más reveladora de su carácter. Cuando era adolescente, fue rechazada para el equipo nacional chino juvenil de tenis de mesa porque los seleccionadores consideraban que su estatura de 1,50 metros era un handicap insalvable para el más alto nivel del deporte. Le dijeron, en esencia, que era demasiado pequeña para ser campeona.
La respuesta de Deng Yaping fue el tipo de respuesta que solo dan las personas que están destinadas a grandes cosas: entrenó más, perfeccionó más su técnica y demostró que los seleccionadores estaban equivocados. Cuando llegó al equipo nacional senior, nadie cuestionó ya su estatura.
El estilo de juego: la velocidad como ventaja
La baja estatura de Deng Yaping, que supuestamente debía ser su limitación, se convirtió en parte de su ventaja. Al estar más cerca de la mesa, sus ángulos de golpe eran diferentes, más bajos y más difíciles de leer para las rivales que solían jugar contra jugadoras más altas. También tenía un centro de gravedad más bajo, lo que le daba una estabilidad y una velocidad de desplazamiento lateral que jugadoras más altas no podían igualar.
Su estilo de juego era explosivo y cercano a la mesa: ataques rápidos desde posiciones comprometidas, con una velocidad de reacción que hacía difícil para las rivales prepararse para el siguiente golpe. Era el tipo de tenis de mesa que no dejaba respirar a la contraria.
Los cuatro oros olímpicos: la cima del deporte
En los Juegos de Barcelona 1992, Deng Yaping ganó el oro en individuales y en por equipos, estableciéndose como la mejor jugadora del mundo con solo diecinueve años. En Atlanta 1996 repitió exactamente la misma hazaña: oro en individuales y por equipos. Cuatro oros olímpicos en dos Juegos consecutivos es un logro que ninguna otra jugadora de tenis de mesa ha igualado.
Sus ocho títulos mundiales distribuidos entre 1989 y 1997 añaden otro dato que confirma la dimensión de su dominio: durante casi una década, fue prácticamente invencible en el tenis de mesa femenino mundial.
La segunda carrera: de campeona a intelectual
Después de retirarse del tenis de mesa, Deng Yaping emprendió una segunda carrera completamente diferente. Estudió inglés casi desde cero, se licenció en la Universidad Tsinghua de Pekín y luego obtuvo un máster en Cambridge y un doctorado en economía. Trabajó en el COI durante los Juegos de Pekín 2008 y en proyectos de tecnología deportiva que aplican la inteligencia artificial al análisis del deporte.
Esa segunda carrera intelectual ha sorprendido a muchos que la conocían solo como deportista, pero para quienes conocían su historia, la tenacidad con que abordó sus estudios era exactamente la misma que había convertido a la niña rechazada del equipo junior en la mejor jugadora de la historia.